Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Correa sabía que Reino Unido no dejaría salir a Assange

Ecuador intenta movilizar a sus aliados en Latinoamérica

Venezuela y Bolivia rechazan “la prepotencia” de Londres

Rafael Correa hoy en una entrevista.
Rafael Correa hoy en una entrevista. REUTERS

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó que antes de otorgar el asilo a Julian Assange sabía que el Gobierno británico no le concedería el salvoconducto y que por tanto corría el riesgo de quedarse “indefinidamente” en la Embajada ecuatoriana en Londres. Correa, informa Efe, añadió que decidió darle el asilo porque podía ser extraditado a un tercer país donde su vida corría peligro [ni la ley británica ni la sueca admiten esa posibilidad].

Ecuador se emplea a fondo para movilizar a la diplomacia latinoamericana en torno al caso, que ha creado una crisis entre este país, de una parte, y Reino Unido y Suecia, de otra. Quito ha solicitado reuniones de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la alianza bolivariana para que se pronuncien sobre lo que Ecuador ha denunciado como una “amenaza” del Reino Unido de ingresar a la sede diplomática ecuatoriana en Londres para arrestar al fundador de Wikileaks, algo desmentido por el Gobierno británico.

El Parlamento ecuatoriano llegó incluso a solicitar una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, con pocas probabilidades de éxito. Por lo pronto, Venezuela y Bolivia, dos de los más firmes aliados de Ecuador, han manifestado su apoyo. El ministro de Exteriores de Venezuela, Nicolás Maduro, ha rechazado la “arrogancia y la prepotencia” que a su entender ha mostrado el Gobierno británico al advertir de que no dejará salir del país al fundador de Wikileaks. Evo Morales, presidente boliviano, dijo ayer que la supuesta amenaza británica es una “agresión a toda Latinoamérica”. En el mismo sentido, en un comunicado de la Alianza Bolivariana, que capitanea Caracas, ha mostrado su apoyo a Ecuador y su rechazo a la “aberrante” posición británica. El canciller venezolano, en unas declaraciones que recoge la emisora dominicana Unión Radio, manifestó con dureza su repudio a la posición británica. “Hacemos un llamamiento a la sensatez y a que se respete el derecho internacional”, ha indicado el ministro venezolano al señalar que el asilo político es “una institución sagrada”. “Esperamos que el Gobierno británico respete no solo el derecho internacional sino el derecho de asilo político que ha tenido este ciudadano”, ha indicado.

Por su parte, la Unasur (Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela) celebrará también, a petición de Ecuador, una sesión extraodinaria de su Consejo de Ministros de Exteriores el domingo en Guayaquil para “considerar la situación suscitada en la Embajada ecuatoriana en Londres”. Finalmente, la OEA decidirá este viernes si reúne a sus ministros de Exteriores el 23 de agosto para analizar las supuestas amenazas británicas, tal y como solicitó Ecuador y Perú en una reunión de urgencia del consejo permanente el jueves en Washington.

¿Qué posiciones pueden asumir los organismos regionales latinoamericanos en medio de este intríngulis diplomático y jurídico? Para Joaquín Hernández, experto en relaciones internacionales, la respuesta de la región podría ir entre el rechazo a la “amenaza” denunciada por Ecuador y un papel de mediación que podrían asumir naciones como Brasil, el gigante sudamericano.