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Los islamistas retoman la destrucción de los monumentos religiosos de Tombuctú

Los radicales han destruido los dos mausoleos de la mayor mezquita de Tombuctú

La mezquita de Djingareyber fotografiada en abril de 2006.
La mezquita de Djingareyber fotografiada en abril de 2006. AFP

Los islamistas que controlan Tombuctú, en el noroeste de Malí, han arrasado los dos mausoleos de la mayor mezquita de la ciudad, patrimonio mundial en peligro.

Con hachas, picos y buriles, los hombres del grupo armado Ansar Dine (Defensores de la Fe) han destrozado “totalmente” los mausoleos de la mezquita de Djingareyber, según testigos.

Vamos a destruirlo todo, aunque los mausoleos estén en el interior de las mezquitas

“Una docena de islamistas ha llegado en un vehículo blindado. Han disparado al aire para asustar a la gente, y han empezado a atacar las tumbas”, ha explicado Ibrahim Cisse, un vecino de Tombuctú.

Según otro testigo, los islamistas, que han destruido los mausoleos al grito de “Allah Akbar” (Alá es grande), eran “numerosos y han cortado las dos principales carreteras que conducen a la mezquita.” Este asegura que los asaltantes le han pedido al canal de televisión catarí Al Jazira que filmen la escena.

Un miembro cercano al portavoz de Ansar Dine en la ciudad ha declarado a France Presse que “ahora, cuando los extranjeros hablen de Tombuctú”, los islamistas atacarán todo lo que se considera “patrimonio mundial”.

“No hay patrimonio mundial, eso no existe. Esto es para nosotros, los musulmanes. Los infieles no deben meterse en nuestros asuntos”, ha afirmado un yihadista tunecino, representante de los islamistas del norte de Malí, presente en la ciudad. “Vamos a destruirlo todo, aunque los mausoleos estén en el interior de las mezquitas, y luego destruiremos los mausoleos de la región de Tombuctú”, ha añadido.

La semana pasada, los islamistas radicales de Ansar Dine ya destruyeron la histórica puerta de madera de la mezquita de Sidi Yahia (siglo XV), que junto a las mezquitas de Djingareyber y de Sankoré está inscrita en el patrimonio mundial de la Unesco. Seguían así con el ataque iniciado el sábado 30 de junio contra los monumentos religiosos de Tombuctú, que acabó con siete de los 16 mausoleos dedicados a los santones musulmanes que vivieron y fueron enterrados en la ciudad. A ojos del islam rigorista que practican, esos monumentos son haram (pecado).

Los islamistas de Ansar Dine controlan Tombuctú desde que, hace tres meses, aprovechando el vacío de poder creado por un golpe de Estado, se unieron al Movimiento para la Unicidad del Yihad en África Occidental (MUYAO), a la rama magrebí de Al Qaeda, y a los independentistas tuaregs del laico Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA) para adueñarse del norte de Malí (830.000 kilómetros cuadrados).

Los integristas pretenden instaurar un Estado regido por la sharía o ley islámica tradicional en el norte del país. De momento, han expulsado al MNLA y controlan Tombuctú, Gao y Kidal.

La experta sobre derechos culturales de la ONU, Farida Shaheed, ha opinado hoy, en un comunicado, que la destrucción de los monumentos en Malí "parece anunciar un futuro muy oscuro para la población del norte del país".

"La destrucción de tumbas de los antiguos santos en Tombuctú, una herencia común de la humanidad, es una pérdida para todos nosotros, pero para la población local también supone la negación de su identidad, sus creencias, su historia y su dignidad", ha agregado.

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