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El Parlamento alemán aprueba el Pacto Fiscal europeo

Merkel logra el apoyo masivo de la oposición de centro-izquierda en la votación de los mecanismos que consagran la austeridad en Europa

Angela Merkel se dirige al Bundestag antes de la votación del Pacto Fiscal
Angela Merkel se dirige al Bundestag antes de la votación del Pacto Fiscal AFP

La Cámara baja parlamentaria alemana (Bundestag) ha aprobado este viernes por la noche el Pacto Fiscal europeo y el fondo de estabilidad permanente con sendas mayorías. La oposición de centro-izquierda votó masivamente a favor de ambas medidas. La canciller Angela Merkel había pedido el apoyo de la Cámara en una alocución en la que también defendió el resultado de la cumbre europea de esta semana en Bruselas. La jefa del Gobierno alemán quiere que su país “envíe una señal para la superación de la crisis de la deuda europea”. Además, Merkel dedicó parte de su declaración gubernamental ante el Pleno parlamentario a defender y explicar los acuerdos alcanzados por los líderes europeos en la cumbre de Bruselas el jueves y el viernes. El Pacto Fiscal pone negro sobre blanco las recetas de austeridad que Merkel propugna para Europa. Para aprobarlo en el Bundestag, el Gobierno lo vinculó a la ley que regulará la aportación alemana al fondo de estabilidad permanente europeo.

La canciller necesitaba una mayoría de dos tercios también el la Cámara alta (Bundesrat), que se reunió para votar hasta bien entrada la noche. Merkel provechó su discurso en el Bundestag para alabar a la los socialdemócratas del SPD, cuyos votos eran cruciales para la votación. El centro-derecha que conforma el Gobierno no tiene los suficientes escaños para lograr una mayoría tan amplia. La Oposición de SPD y Verdes respondió con duras críticas y con algunos halagos envenenados a la canciller. El jefe de los socialdemócratas Sigmar Gabriel felicitó a la canciller por las medidas adoptadas en la cumbre, que “hacían falta desde hace mucho”. El giro de Merkel, dijo con alguna sorna, no será criticado por un SPD “que lo considera necesario”.

En cambio, los medios conservadores y algunos políticos de su propia bancada habían criticado a Merkel por ceder ante las presiones de Italia y España y ablandar las medidas del rescate bancario español y el funcionamiento de los fondos de estabilidad.

La canciller gesticuló con profusión en un discurso comparativamente enfático y por momentos enrevesado. Trató de convencer a los diputados y a los ciudadanos de que no había cedido posiciones. Las condiciones que se imponen en los rescates, vino a decir, serán tan escrupulosas como antes: “Mantendremos los procedimientos en lo que a mí me parece un buen acuerdo”. Tanto los rescates bancarios como la posible compra de bonos soberanos están sujetos a compromisos que se estipularán según las “estrictas” recomendaciones de la Comisión europea.

El ministro de Hacienda Wolgang Schäuble, también democristiano (CDU), participó en el debate parlamentario defendiendo a la canciller. Schäuble rechazó ante la Cámara la posibilidad de emitir deuda común europea “antes de que tengamos una unión fiscal” en el continente. No pude haber eurobonos hasta que se armonicen las políticas fiscales de la Unión. “Yo tampoco quiero lo contrario mientras esté vivo”. Merkel causó revuelo el martes pasado, cuando aseguró en una reunión parlamentaria a puerta cerrada que no habrá eurobonos “mientras esté viva”. Pero ella no matizó como Schäuble, que es el gran europeísta del ejecutivo, hizo el viernes en el Bundestag.