El plan nuclear de Irán, a debate en Moscú

Los expertos dudan que haya un acercamiento de las partes en las negociaciones con los mediadores internacionales

Representantes iraníes comenzaron el lunes en Moscú negociaciones a puerta cerrada sobre su programa nuclear con el grupo de seis mediadores internacionales conocido como el sexteto (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU y Alemania). La delegación iraní está dirigida por Said Dzhalili, secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN). Las negociaciones seguirán el martes y podrían prolongarse hasta el miércoles, según informaciones en el entorno de la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, que también participa en ellas. Aunque los diplomáticos rusos se esfuerzan y se muestran optimistas, la primera jornada fue calificada de “constructiva” por Dzhalili, en opinión de los expertos hay pocas esperanzas de que las partes acerquen sus posiciones.

La anterior ronda de negociaciones se celebró en mayo en Bagdad y no dio respuesta a los principales problemas en torno al programa nuclear iraní y su eventual dimensión militar. El “sexteto” intenta convencer a Irán de que renuncie a enriquecer por su cuenta uranio hasta el 20%, que es el grado de pureza a partir del cual es más fácil lograr el nivel de uso militar. El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad ha dicho que su Gobierno está "dispuesto a dejar de enriquecer al 20% si los europeos entregaran combustible nuclear procesado a ese nivel. Además, Teherán quiere que se le reconozca por escrito el derecho a desarrollar un programa nuclear pacífico.

Antes de que se iniciaran las negociaciones, el portavoz de Ashton, Michael Mann, dijo que el sexteto espera que Irán responda en Moscú a las propuestas que le han sido formuladas. “Son preguntas concretas”, dijo Mann a Interfax. Al concluir, el portavoz manifestó que se habían discutido las propuestas del sexteto y que las negociaciones fueron “serias y sobre cosas serias”. Por su parte, el vicesecretario del CSSN, Alí Bagheri, dijo que Irán había presentado en Moscú versiones detalladas de iniciativas que habían sido expuestas en Bagdad. Según Bagheri constan de cinco puntos además de una propuesta para estructurar el proceso negociador con los pasos a dar por cada una de las partes. Todos los pasos están interrelacionados y nada puede hacerse aisladamente, dijo Bagheri.

Según el periódico ruso Kommersant, el sexteto ha pedido a Irán que limite el enriquecimiento de uranio en las instalaciones de Natanze a nivel del 3,5%-5% y congele totalmente el enriquecimiento en la fábrica subterránea de Fordo o incluso cierre estas instalaciones, a cambio de lo cual se le permitiría preparar por su cuenta barras de combustible para el reactor experimental de Teherán a partir del uranio enriquecido (145 kilogramos) que posee. Esta operación estaría bajo estricta supervisión del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). “En cuanto Irán cumpla uno de los puntos del plan, se comienza a eliminar las sanciones”, señalaba el periódico, según el cual no existe un total consenso sobre este plan en el sexteto.

EEUU, por ejemplo, prefería que el uranio enriquecido de Irán fuera transportado a otro país y preparado allí como combustible. Según Kommersant, los iraníes están categóricamente en contra porque temen que su reactor se quedaría sin combustible durante dos años por lo menos. Las barras de combustible necesarias para el reactor en Teherán se preparan solo en una empresa privada de Francia que tiene una larga cola de pedidos y en Argentina, según el periódico. En el primer país pueden negarse a suministrarlas, mientras en el segundo acusan a Irán de actos terroristas que causaron víctimas en los años noventa. Por su parte China y Alemania no están en contra de que Irán prepara las barras bajo control.

Antes del encuentro, el viceministro de Exteriores, Serguéi Riabkov, el jefe de la delegación rusa, se manifestó algo más optimista. “Hay base para suponer que en Moscú se dará el siguiente paso. Estamos interesados en que después de Moscú sigan reuniones del mismo formato en otros puntos y en que no se alarguen las pausas entre las rondas. Pero para que esto suceda, hay que lograr cierto progreso”, dijo.

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Sobre la firma

Pilar Bonet

Es periodista y analista. Durante 34 años fue corresponsal de EL PAÍS en la URSS, Rusia y espacio postsoviético.

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