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Fernández retira la licencia a la empresa del tren accidentado en Buenos Aires

La colisión de un tren de la empresa TBA causó la muerte de 51 personas y heridas a otras 700

Un grupo de heridos, tendidos en camillas, esperan a ser evacuados en la estación de Once.
Un grupo de heridos, tendidos en camillas, esperan a ser evacuados en la estación de Once.ENRIQUE MARCARIAN (REUTERS)

Tres meses y dos días después de que muriesen 51 personas y resultasen heridas otras 700 en el tren de la línea Sarmiento de Buenos Aires, el Gobierno de Argentina anunció ayer que le retirará la concesión de ese trayecto y también el de la línea Mitre a la empresa Trenes de Buenos Aires (TBA), responsable de la gestión. El ministro de Planificación, Julio de Vido, indicó que la decisión se fundamenta en "el deficiente estado de conservación y mantenimiento del material rodante y deterioro de la capacidad y calidad de los servicios prestados". La concesión regía desde 1995 y estaba asignada al Grupo Cirigliano, propiedad de los hermanos Claudio y Mario Cirigliano, quienes siempre mantuvieron excelentes relaciones con los Gobiernos peronistas.

El accidente del 22 de febrero, que tuvo lugar en la estación de Once, puso en evidencia el estado en que a diario viajan miles de personas desde el extrarradio a la capital. En hora punta y en los primeros vagones, casi todo el mundo va de pie, apiñados, sin aire acondicionado y, a menudo, con ventanas y puertas abiertas. El tren chocó contra el andén en su estación de destino, sin que aún se haya dictaminado por qué no pudo frenar.

La presidenta Cristina Fernández declaró en su primera comparecencia pública tras el accidente, a los seis días de la tragedia: “Yo quiero decirles a todos ellos [a las víctimas] y al resto de los argentinos, a los 40 millones de argentinos, a los que me quieren y a los que no me quieren, que saben que voy a tomar las decisiones que sean necesarias una vez que la justicia decida. Pero le pido algo a esta justicia, le pido algo encarecidamente: esta pericia para determinar los responsables directos e indirectos, no puede durar más de 15 días”.

Al cabo de tres meses, la pericia no ha concluido. Pero la presidenta decidió ayer decretar la rescisión de las líneas Mitre y Sarmiento, donde viajan a diario unas 600.000 personas. De momento, la gestión de esos trayectos correrá a cargo de las otras compañías del sector ferroviario metropolitano, Ferrovías y Metrovías, bajo la supervisión de la Secretaría de Transporte. De Vido indicó que la rescisión se ha decidido tras estudiar las investigaciones de organismos oficiales sobre el estado de las dos líneas ferroviarias. "Los informes coinciden en la necesidad de que el contrato no podía proseguir, por lo que se le exigió al concesionario y no cumplió", señaló.

El ministro de Planificación, quiso dejar claro que la decisión del Gobierno era independiente de la investigación judicial. Aún está por dictaminarse si el maquinista Marcos Antonio Córdoba, quien resultó ileso, cometió algún tipo de negligencia o bien fallaron los frenos del tren, o concurrieron ambos factores al mismo tiempo. También está por dilucidarse hasta qué punto el Gobierno fue corresponsable de la tragedia por no inspeccionar debidamente una concesión que databa desde 1995.

Cuatro años antes de que sucediera el accidente, la Auditoría General de la Nación ya había informado de que la empresa TBA no realizaba “un mantenimiento adecuado” del material rodante. Ahora, la decisión del Gobierno se fundamenta igualmente en “el deficiente estado de conservación y mantenimiento del material rodante y deterioro de la capacidad y calidad de los servicios prestados"

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Sobre la firma

Francisco Peregil
Redactor de la sección Internacional. Comenzó en El País en 1989 y ha desempeñado coberturas en países como Venezuela, Haití, Libia, Irak y Afganistán. Ha sido corresponsal en Buenos Aires para Sudamérica y corresponsal para el Magreb. Es autor de las novelas 'Era tan bella', –mención especial del jurado del Premio Nadal en 2000– y 'Manuela'.

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