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Brasil apoyó el envío de armas a Argentina durante la guerra de las Malvinas

Revelaciones de ‘O Globo’ desmienten la neutralidad brasileña en el conflicto

Durante la guerra de las Malvinas, en 1982, Brasil colaboró en el envío de armas a Argentina, en una operación clandestina organizada por la Unión Soviética.

Estas revelaciones las publicó ayer el diario O Globo y contradicen lo que siempre se había defendido acerca de la neutralidad de Brasil en dicha guerra. La operación clandestina había sido organizada por la Unión Soviética en colaboración con Cuba, Perú, Libia y Angola, como afirma el reportaje, basado en documentos del Consejo de Seguridad Nacional y del Ministerio de Asuntos Exteriores brasileño.

Todo ello demuestra que la dictadura argentina se sirvió de un puente aéreo con destino a Buenos Aires con escala en los aeropuertos de Recife (Pernambuco, noroeste) y de Galeão (Río de Janeiro). Dado que de la otra parte, Reino Unido recibía ayuda de Estados Unidos, la Unión Soviética movilizó a Fidel Castro para apoyar a los argentinos, en el contexto de la Guerra Fría.

El tráfico de armas entre Brasil y Argentina llegó a ser intenso y participaron fuerzas no solo civiles sino también militares. Brasil, mientras oficialmente hacía confesiones de neutralidad en el conflicto, estuvo colaborando con el dictador argentino, el general Leopoldo Galtieri, para que pudiese recibir misiles y aviones rusos procedentes de Libia, con escala en este país. La actividad de los dos aeropuertos brasileños que colaboraron con Buenos Aires fue intensa. Se realizaban hasta dos vuelos diarios. Según aparece en un informe del Consejo de Seguridad Nacional, enviado al general Figueiredo, Argentina estrechaba “sus contactos con Brasil, en grados diferentes de intensidad” y pedía “cooperación en términos más concretos”. Brasil empezó a recibir listas de peticiones como créditos para operaciones triangulares de comercio con Europa, aviones de entrega inmediata, bombas incendiarias y municiones para fusiles. Y también sistemas de radar y queroseno para los aviones.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Brasil recomendó en aquella ocasión “un tratamiento favorable” a casi todas las peticiones de Buenos Aires mientras en las Malvinas se intensificaba la tensión bélica.

O Globo publica un documento de la Embajada británica en el que se quejaba a Brasilia por ceder sus aeropuertos a los vuelos con “cargas letales” de Argentina, mientras que retuvo en Río de Janiero un bombardero inglés que tuvo problemas técnicos al regresar de un ataque en las Malvinas. Brasilia respondió a Londres que en sus revisiones de los vuelos de Aerolíneas Argentinas procedentes de Trípoli “no se encontró nada de naturaleza militar”.