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El nuevo presidente de Malí amenaza con la "guerra total" a los rebeldes del norte

El expresidente del Parlamento asume la jefatura de Estado tras el golpe militar

Grupos tuaregs y salafistas han tomado el control de gran parte del norte del país

El nuevo presidente (centro), junto al capitán golpista (izquierda).
El nuevo presidente (centro), junto al capitán golpista (izquierda). AFP

El presidente provisional de Malí, Dioncounda Traoré, ha amenazado a los rebeldes tuaregs y los milicianos islamistas con una "guerra total e implacable" si no se retiran a sus posiciones. Durante el acto de investidura del expresidente del Parlamento, Traoré ha exigido con "insistencia y firmeza" a los grupos armados que "regresen a sus posiciones, detengan las extorsiones, los pillajes, las violaciones, y abandonen las ciudades que han ocupado". La ofensiva lanzada por los rebeldes tuaregs desde el pasado mes de enero y a la que se han unido grupos islamistas con lazos en Al Qaeda ha usurpado al Gobierno de Bamako de una gran porción del norte del país, incluidas las ciudades de Tombuctú, Gao y Kidal.

La toma de posesión de Traoré es el último paso dado en el proceso de transición acordado por la Junta Militar golpista y la Comunidad Económica de Estados del África Occidental (CEDEAO). La organización, que impuso un fuerte bloqueo económico y diplomático tras el levantamiento militar, exigió a los alzados volver al orden constitucional si querían que las sanciones fueran levantadas.

Traoré, según el pacto firmado entre las dos partes, permanecerá a la cabeza del Estado durante 45 días. Pasado ese periodo, será elegido un primer ministro de consenso que organizará una transición que conducirá a unas elecciones, previstas en un principio para el 29 de abril, pero que fueron canceladas por la Junta Militar.

Hasta la toma de posesión de Traoré, el capitán golpista Amadou Haya Sanogo había tomado los mandos de la jefatura de Estado. Sanogo lideró el pasado 22 de marzo el levantamiento militar contra el Gobierno de Amadou Toumani Touré, en la encrucijada tras el jaque lanzado por los rebeldes del norte. El Movimiento Nacional de Liberación del Azawad (MNLA), junto a los salafistas (islamistas radicales) de Ansar el Din, grupo con vínculos en Al Qaeda en el Magreb Islámico, se han hecho con el control de la región septentrional que va desde Tombuctú hasta las fronteras con Mauritania y Argelia, y ha declarado su independencia.

Más de 200.000 personas han huido de sus hogares en Malí desde que comenzó la ofensiva tuareg del norte en enero.