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El Supremo de EE UU empieza a debatir la reforma sanitaria de Obama

Hace dos años se aprobó la reforma en el Congreso, con el apoyo del presidente

Dibujo de la primera audiencia del Supremo sobre la reforma sanitaria.
Dibujo de la primera audiencia del Supremo sobre la reforma sanitaria. AP

En un ambiente de gran dramatismo por las consecuencias políticas del caso, el Tribunal Supremo de Estados Unidos comenzó este lunes a escuchar argumentos sobre la constitucionalidad de la reforma sanitaria aprobada por el Gobierno de Barack Obama, sobre la que se emitirá un veredicto antes del verano.

En la primera de las tres sesiones previstas, los nueve jueces formularon a los abogados numerosas preguntas sobre la necesidad de un pronunciamiento judicial sobre un asunto que, en principio, parece de competencia política. De sus comentarios, varios expertos judiciales deducen que el tribunal está inclinado a aceptar su competencia. Algunos jueces de niveles inferiores habían considerado que el Supremo no debería de pronunciarse hasta que todos los apartados de la ley entren en vigor, lo que no ocurrirá hasta 2014.

El martes se presentarán los argumentos referentes al aspecto más controvertido de la reforma sanitaria: la obligatoriedad de que todos los norteamericanos tengan un seguro de salud y la imposición de multas contra aquellos que no lo cumplan. Está previsto que las sesiones concluyan el miércoles, completando seis horas de argumentación de lo que se considera la más extensa presentación que se ha escuchado en la historia de este tribunal.

También se trata de uno de los casos más controvertidos y trascendentales. La reforma sanitaria ha llegado al Supremo después de varios meses de litigios en otras jurisdicciones planteados por 26 de los 50 estados que conforman el país. Sus oponentes creen que la reforma es anticonstitucional porque obliga a los ciudadanos a adquirir un producto y supone una invasión del Gobierno federal en las competencias de los gobiernos estatales. Sus partidarios estiman que la actuación de la Administración central se enmarca en sus obligaciones de regular el comercio entre los estados.

Esta polémica ha consumido muchas horas de debate desde que la reforma sanitaria fue convertida en ley

Esta polémica ha consumido muchas horas de debate desde que la reforma sanitaria fue convertida en ley, en 2010, y es uno de los asuntos más relevantes de la campaña para las elecciones presidenciales del próximo mes de noviembre. Todos los candidatos republicanos han prometido revocar la reforma si no lo hace antes el Supremo. Una decisión del más alto tribunal contraria a la ley equivaldría a la anulación de lo que ha sido el principal proyecto reformista de Obama y significaría un fuerte obstáculo para su reelección.

Como testimonio de la atención con la que esta sesión del Supremo se sigue en todo el país, varios centenares de personas se han concentrado este lunes en las puertas del tribunal para expresar sus opiniones favorables o contrarias a la ley. Según una encuesta de la cadena CBS hecha la semana pasada, un 47% de los norteamericanos se oponen a la reforma —un 30% de ellos de forma rotunda—, mientras que solo un 36% defiende su mantenimiento.