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SHINICHI TAKEMURA | Miembro del Consejo de Diseño de la Reconstrucción de Japón

“El tsunami reveló que Japón es un país vulnerable y frágil”

Este catedrático de arte es uno de los 20 expertos que participan en el diseño de la reconstrucción

Shinichi Takemura, miembro del Consejo de Diseño de la Reconstrucción de Japón.
Shinichi Takemura, miembro del Consejo de Diseño de la Reconstrucción de Japón.

Catedrático de Arte y Diseño en la Universidad de Kioto, Shinichi Takemura es uno de los diseñadores de nuevas tecnologías más imaginativos de Japón. Sus experimentos y sus libros, como Chikyo no mesen (Perspectiva planetaria) publicado en 2008 y en el que advertía de las debilidades de Japón, llevaron al Gobierno japonés a nombrarle miembro del Consejo de Diseño de la Reconstrucción del Terremoto del 11 de marzo de 2011. Takemura sostiene que “Japón es un país vulnerable y frágil” como el tsunami ha revelado y como él había predicho.

Takemura, de 52 años, afirma que pese a que el archipiélago japonés sufre con frecuencia terremotos, tsunamis y tifones, la sociedad japonesa ha diseñado una forma de vida que la hace muy vulnerable a este tipo de accidentes naturales. “Las redes de distribución de electricidad, alimentos, agua y conectividad están centralizadas y, como ha pasado, pueden romperse y dificultar aún más la supervivencia de la población”. Además, añade, hay una “dependencia exagerada de la electricidad” y esa falta de diversidad también agrava la capacidad de respuesta ante una catástrofe.

El profesor, que participa en Barcelona en el seminario organizado por Casa Asia y la Fundación Japonesa en España sobre Japón, un año después, sostiene que “hay que aprender del pasado para construir el futuro y evitar nuevas tragedias. El tsunami del año pasado, sin embargo, demostró que la sociedad no ha aprendido las lecciones del pasado”.

Según Takemura, si se hubiera tenido en cuenta la historia, muchas más personas habrían evacuado la zona de forma espontánea. “La sociedad ha sucumbido a la tecnología, mientras que el factor humano es mucho más importante”, señala Takemura. “Los éxitos tecnológicos obtenidos en la lucha contra las inundaciones y los tifones han creado confianza en la población, que lamentablemente se ha vuelto ignorante del poder de la naturaleza”.

Con los avances tecnológicos, la población se ha confiado y lamentablemente se ha vuelto ignorante del poder de la naturaleza”

“Los japoneses han mostrado que no son realistas”, dice Takemura al destacar que cuando después de la Segunda Guerra Mundial buscaban una alternativa al carbón y al petróleo “se creyeron la mentira de que la energía nuclear es más barata, más limpia y más segura”. Además, han permitido una “excesiva dependencia del exterior tanto en petróleo como en alimentos”, en los años 60 el país era autosuficiente en un 80% y ahora sólo un 40%.

Takemura es uno de los 20 miembros —académicos, ingenieros, monjes, etcétera— nombrados por el entonces primer ministro Naoto Kan para colaborar con las 10 autoridades gubernamentales ya integradas en el Consejo de Diseño de la Reconstrucción del Terremoto del 11 de marzo de 2011. Takemura y sus colegas estudian, diseñan y planean soluciones para la reconstrucción de la extensa zona devastada por el tsunami, aunque la orden de ejecución solo pueden darla los 10 burócratas del consejo y la oficina del primer ministro.

Radicalmente en contra de la energía nuclear, Shinichi afirma que entre sus sugerencias está la retirada de las viviendas de la costa hacia zonas más altas del interior y limitar las construcciones en la costa a edificios públicos que por su trabajo necesitan estar cerca de esas zonas inseguras. Propone para evitar nuevas tragedias que esos edificios se coloquen sobre grandes vigas, como si fueran palafitos, de manera que la fuerza del agua pueda pasar entre las columnas, que deben de ser depósitos autónomos de energía solar. “Además, es importante que los nuevos núcleos urbanos se construyan teniendo en cuenta el envejecimiento de la población. Es decir, deben de ser más compactos, porque los ancianos no utilizan el coche, y tener unas buenas vías de distribución del agua y los alimentos”.

Los japoneses se creyeron la mentira de que la energía nuclear es más barata, más limpia y más segura”

Takemura sostiene que estos parámetros no afectan solo a Japón sino a todo el mundo. Es urgente impulsar las energías renovables una vez demostrado que son factibles y salen más baratas que las centrales atómicas. En la actualidad, en el mundo hay unos 400 reactores nucleares que producen unos 400 millones de kilowattios de electricidad, cantidad que ya ha sido sobrepasada por la producción de las energías renovables.

Autor del primer globo multimedia mundial, denominado Tierra Tangible, que ha sido presentado en distintos países de Europa y, en tiempo real, recoge datos como sobre la meteorología, la actuación de la naturaleza y la reducción de hielo polar, con los que visualiza los efectos en el calentamiento global, Takemura afirma que “es necesario aprender a ahorrar energía y hacer a la población más resistente a los golpes de la naturaleza”. “El precio de estas medidas ahora es más barato que luego”, afirma tras insistir en que la sostenibilidad no se puede dejar para mañana. “El cambio climático nos afecta a todos y ya es hora de que tomemos medidas concretas para hacerle caso”.