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Irán acusa a Israel de implicación en la guerra secreta de los ‘drones’

Según el periódico ‘Tehran Times’, el régimen islámico sostiene haber capturado cuatro aviones no tripulados de Israel y tres de EE UU y que pronto los ensenará en una exposición

Oficiales de la Guardia Revolucionaria ante el 'drone' RQ-170 de EE UU, interceptado por las Fuerzas Aéreas iraníes en su territorio
Oficiales de la Guardia Revolucionaria ante el 'drone' RQ-170 de EE UU, interceptado por las Fuerzas Aéreas iraníes en su territorio EFE

La guerra secreta contra Irán que EE UU está planeando en los últimos meses amenaza con involucrar también Israel en el uso de aviones no tripulados, los ultramodernos drones. Según publicó ayer el diario oficialista en inglés Tehran Times, Irán afirma tener “cuatro aviones no tripulados de Israel y tres de Estados Unidos”, incluido el RQ-170 Sentinel norteamericano capturado recientemente por las Fuerzas Armadas del régimen islámico en su propio territorio. Para respaldar sus acusaciones, las autoridades iraníes planean abrir una exposición con los aparatos de este tipo que Teherán afirma haber conseguido. Según el periódico, Irán “ensenará pronto los aparatos de espionaje y ataque” que sostiene haber capturado a los dos países que considera sus grandes enemigos: Estados Unidos e Israel.

Las fuentes gubernamentales, recogidas también la agencia iraní de noticias Nasim, afirman que “los cuatro aparatos israelíes entraron en el espacio aéreo iraní por la frontera oriental, donde el país limita con Afganistán y Pakistán, y los estadounidenses también por el este y el sur, por la costa del Golfo pérsico”. Además, Irán tiene intención de invitar a la exposición a embajadores y periodistas extranjeros, para enseñarles los aparatos no tripulados que el régimen islamista sostiene haber capturado, informan las fuentes oficialistas. Según el diario israelí Yedioth Ahronoth, estas acusaciones son parte de la campaña de guerra psicológica de Teherán después de la interceptación de un avión no tripulado EE UU. La República Islámica pretende demostrar que puede frustrar cualquier intento de infiltración aérea y evitar las misiones de espionaje extranjero dirigidas contra sus instalaciones nucleares. Las Fuerzas Armadas iraníes han asegurado que sus unidades tienen "choques constantes con aeronaves de vigilancia y reconocimiento del enemigo", en referencia a EE UU e Israel.

En febrero de 2010, la Fuerza Aérea israelí reveló la puesta en marcha de una flota de aviones no tripulados “capaces de llegar hasta el Golfo pérsico”, poniendo a su alcance Irán. En aquella ocasión fue presentado el drone Heron TP, que tienen una envergadura de 26 metros, con una autonomía de al menos 20 horas consecutivas y que está equipado para un ataque con misiles. La implicación de Israel en las acciones encubiertas de EE UU contra Teherán constituiría un precedente que puede aumentar la conflictividad en la delicada región, en la que se suceden amenazas verbales y accidentes enigmáticos en los últimos meses.

En 2010, el Ejército israelí reveló la puesta en marcha de una flota de 'drones' capaces de llegar al Golfo pérsico, poniendo a su alcance Irán

Este año se han repetido diferentes casos de aviones espías sobre territorio iraní, mientras crece la preocupación de la comunidad occidental sobre el desarrollo del programa atómico de la República islámica, que las presiones diplomáticas no consiguen paralizar. En enero, el comandante de la Fuerza Aérea de la Guardia Revolucionaria anunció que sus tropas habían interceptado dos aviones no tripulados, que estaban sobrevolando el Golfo pérsico. Ante las acusaciones de Teherán contra EE UU, respaldadas por la reciente captura de un avión espía norteamericano, Washington no ha desmentido su implicación en las acciones encubiertas. Leon Panetta, secretario de Defensa norteamericano, afirmó el martes en una entrevista en Fox News que las operaciones en la frontera entre Irán y Afganistán “continuarán seguramente”.

El 4 de diciembre, las Fuerzas Armadas iraníes informaron de que habían capturado el drone RQ-170 estadounidense, que se había introducido 225 kilómetros en territorio iraní desde la frontera con Afganistán. Fuentes de EE UU y de la OTAN afirmaron que habían perdido uno de esos aparatos en el oeste de Afganistán y admitieron que “había podido caer en Irán”, pero las autoridades de Teherán aseguraron que el avión fue detectado, capturado y obligado a aterrizar por los equipos electrónicos de sus Fuerzas Armadas. Días después, Irán mostró el RQ-170 en un vídeo en la televisión estatal, en el que aparecían militares examinando el aparato, cuyo fuselaje mostraba un aspecto casi intacto. El presidente de EE UU, Barack Obama, ha pedido a Irán que devuelva el RQ-170, pero el ministro de Defensa iraní, general Ahmad Vahidi, ha dicho que el avión "ya es propiedad de la República islámica de Irán", mientras el Ministerio de Exteriores ha solicitado que Washington pida disculpas por la violación "hostil" de su espacio aéreo.

Ataques e incidentes en centrales nucleares

Este es el último episodio de una serie de misteriosos sucesos, casi todos dirigidos contra el programa nuclear de Teherán, que apuntan a la puesta en marcha de operaciones encubiertas de EE UU para abortar lo que se considera una creciente amenaza de que Irán construya una bomba atómica. Fuentes diplomáticas de la Organización Internacional de Energía Atómica (OIEA) indicaron en noviembre que Irán podría comenzar pronto "actividades atómicas sensibles" en una instalación subterránea. La tensión entre Teherán y la comunidad internacional ha aumentado tras las acusaciones occidentales sobre el desarrollo secreto por parte de Irán de un programa nuclear con fines militares.

Ante el estancamiento de las presiones diplomáticas contra Teherán, EE UU ha puesto en marcha otras acciones, de carácter militar y secreto, para frenar el avance nuclear de la República islámica. En julio Irán afirmó haber derribado un avión espía de EE UU sobre su planta nuclear en Fordu, un día después de que la República islámica confirmara que estaba instalando una nueva generación de centrífugas para enriquecer uranio. "La defensa aérea de las Guardias Revolucionarias derribó un avión espía estadounidense no tripulado que volaba sobre la ciudad santa de Qom, cerca de la planta de enriquecimiento de uranio de Fordu", dijo en esa ocasión el parlamentario Ali Aghazadeh Dafsari. "El avión intentaba recolectar información sobre la ubicación de la planta", según el informe oficial. Irán reconoció la existencia de la planta nuclear de Fordu, construida secretamente dentro de un búnker en una montaña cerca de Qom, después de que las agencias de inteligencias occidentales la identificaran en 2009.

No solo EE UU, sino también Israel ha recurrido en al menos dos ocasiones a ataques de este tipo para evitar que sus enemigos desarrollaran energía nuclear con fines militares. En 1981 la aviación israelí destruyó un reactor nuclear iraquí en Osirak y en otro ataque en 2007 destruyó una instalación en Siria, que según los servicios secretos de EE UU era un reactor nuclear casi terminado. Este año Irán ha anunciado que ha puesto en marcha centrifugadoras de nueva generación para el enriquecimiento de uranio al 20%, no útil para usos militares, y que con ese material fabrica barras y placas de combustible nuclear. Teherán ha afirmado que cambiará de lugar sus plantas de enriquecimiento de uranio si considera que se encuentran en peligro e insistió en que Estados Unidos e Israel serán "borrados del globo" si persisten en sus amenazas contra Irán.

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