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De qué sirve la Unesco a Palestina

La ANP podría solicitar que ciudades palestinas reciban el sello de Patrimonio de la Humanidad

Imagen de archivo de la iglesia de la Natividad en Belén.
Imagen de archivo de la iglesia de la Natividad en Belén. EFE

El camino está muy abierto, pero la adhesión de Palestina como miembro de pleno derecho en la Unesco recorre ya varios senderos que, a primera vista, tienen el mismo destino: su reconocimiento como Estado en la comunidad internacional. Y esto porque, en primer lugar, lo que la Autoridad Nacional Palestina buscará en la agencia de la ONU será la inscripción en la lista del Patrimonio de la Humanidad de ciudades como Belén, Hebrón y Jericó, enclavadas en territorio ocupado por Israel; o monumentos como la Tumba del Patriarca y la mezquita de Ibrahim, de especial carga religiosa.

Si pasan el corte, el sello Unesco no solo obligaría a la Autoridad Nacional Palestina a su protección y preservación, también implicaría a la comunidad internacional en la misma tarea, por lo que los nuevos lugares Patrimonio de la Humanidad subirían un escalón en su reconocimiento de puertas afuera. Así lo entiende la Convención que rige la pertenencia a la Unesco. Según este tratado, el "sitio" es de propiedad del país en el que se encuentra, pero "forma parte del interés de la comunidad internacional protegerlo para las generaciones futuras". El sello de la Unesco obliga -y esto tiene una especial importancia con Palestina- a salvaguardar con especial cuidado el estado del patrimonio en caso de conflicto armado.

Y para ese cuidado esfuerzo en mantener el "excepcional carácter universal" del patrimonio, los Estados miembros de la Unesco, Palestina ahora, no solo cuentan con la asesoría técnica del organismo de la ONU sino también de asistencia financiera. Esta dependerá de la petición que formule el Estado, del dinero que tenga el Fondo del Patrimonio y de la decisión del Comité de la Unesco. A cambio, el Estado se compromete a su mantenimiento, protección y restauración. "Si el lugar pierde las características que lo inscribieron en la lista de Patrimonio de la Humanidad", dice la Unesco, el Comité podría decidir quitarle esa categoría.

Las últimas cuentas de la agencia cifran en 6,6 millones dólares el presupuesto del fondo (una cantidad muy pequeña abierta a donaciones particulares). El presupuesto total del organismo, del que EE UU ha retirado el 22% que aporta por la nueva adhesión palestina, unos 70 millones de dólares, suma para el periodo 2010-2011 (son cuentas bianuales) 643 millones de dólares.

Al margen de la lista de los lugares Patrimonio de la Humanidad, la pertenencia a la Unesco, creada en 1946, tiene una carga extra por su carácter de impulsora de la paz a través de la cultura, la educación, la ciencia e incluso la información. Una tarea controvertida que llevó a EE UU y Reino Unido a dejar la organización en 1984 y 1985, respectivamente. La Administración de George W. Bush recuperó el sitio de Washington en la agencia tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.