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La OTAN alerta de que 10.000 misiles han desaparecido en Libia

Se perdió el rastro de la mayoría de este armamento almacenado en depósitos de Gadafi durante la caída de Trípoli el pasado agosto

Militares libios neutralizan los sistemas de lanzamiento de 10 misiles SAM-7. Ampliar foto
Militares libios neutralizan los sistemas de lanzamiento de 10 misiles SAM-7. AFP

La OTAN está alertando confidencialmente a autoridades europeas de que se ha perdido el rastro de cerca de 10.000 misiles tierra-aire almacenados en los arsenales del Ejército libio y que podrían ser empleados en atentados terroristas contra aviones comerciales. Según publica el semanario alemán Der Spiegel, el jefe del Comité Militar de la Alianza Atlántica, el almirante Giampaolo di Paola, informó acerca del asunto a un grupo de diputados alemanes en el transcurso de una reunión secreta mantenida en el Parlamento en Berlín.

La mayoría de los misiles desaparecieron de los almacenes del coronel Muamar el Gadafi durante la caída de la capital, Trípoli, el pasado mes de agosto, aprovechando el momento de descontrol desde la entrada de los entonces rebeldes hasta que el Consejo de Transición Nacional libio (CNT) -el Gobierno de oposición reconocido internacionalmente- asumió el control total de la ciudad.

El general Mohamed Adia, responsable de armamento en el Ministerio de Defensa del CNT, había estimado el sábado en Bengasi que se había perdido el rastro de “unos 5.000 misiles” SAM-7, un modelo tierra-aire. “Lamentablemente, es posible que hayan terminado en manos equivocadas”, admitió.

La OTAN da prácticamente por sentado que los misiles están siendo transportados fuera del país por contrabandistas y podrían acabar en manos de organizaciones terroristas como Al Qaeda. “Podrían aparecer en cualquier parte, desde Kenia a Kunduz”, región del norte de Afganistán, reconoció Di Paola. Dado que estos misiles pueden ser disparados con relativa facilidad cargados en un hombro, podrían ser empleados “contra el tráfico aéreo civil”.

Expertos consultados por Der Spiegel consideran que esta última posibilidad es “perfectamente factible” y recuerdan que ya en 2002, presuntos miembros de la red terrorista Al Qaeda dispararon un misil tierra-aire SA-7 contra un avión repleto de turistas israelíes cuando volaba sobre Mombasa (Kenia). El proyectil no alcanzó el blanco “por pura suerte”, aseguraron.

 

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