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Dos horas y media de careo entre DSK y Tristane Banon

El exdirector del FMI y la periodista que le acusa de intento de violación se encuentran, sin abogados, en en los locales de la Brigada de Represión de la Delincuencia contra las Personas (BRDP)

La periodista y escritora Tristane Banon quería confrontarse con Dominique Strauss-Kahn, al que acusa de intento de violación, y ambos se han encontrado hoy durante más dos horas y media en los locales de la Brigada de Represión de la Delincuencia contra las Personas (BRDP). Sin abogados, ambos han defendido su versión de lo ocurrido en febrero de 2003, cuando mantenían una entrevista en un apartamento de París para el libro de Banon Errores confesados.

Tras el careo, el ex director del Fondo Monetario Internacional ha abandonado la sede policial sin decir una palabra, ha subido en su coche y se ha marchado. DSK ha llegado a la comisaría desde Marrakesh, donde ha pasado unos días de vacaciones. Banon ha llegado media hora antes al centro policial, y tampoco ha hecho declaraciones a la salida.

El careo había sido ordenado por la Fiscalía de París, que investiga desde julio la denuncia de Banon por intento de violación. Ahora, tras oír a las dos partes, los fiscales deben decidir si siguen adelante con un caso judicial, si consideran que se trata de una simple agresión sexual (delito que ya habría prescrito), o si cierran el asunto sin más. Banon ya ha hecho saber que quiere que Strauss-Kahn sea juzgado por un tribunal, y había anunciado que presentará otra denuncia constituyéndose en parte civil, lo que supone la designación automática de un juez de instrucción.

DSK, de 62 años, que se ha querellado por su parte contra Banon por "denuncia calumniosa", negó hace unos días en televisión haber ejercido "violencia o coacción" contra la mujer, aunque según los medios locales habría admitido ante la policía haber realizado "algunos intentos" (avances). La periodista, de 32 años, desmiente esa versión y hace unos años describió lo sucedido como "una lucha contra un chimpancé en celo".

Banon decidió denunciar a DSK cuando en Nueva York empezaron a surgir dudas sobre la veracidad de la declaración de Nafissatou Diallo, una camarera del hotel Sofitel que acusó de violación al ex ministro de Finanzas francés. Cuando la fiscalía decidió en agosto no proceder penalmente contra Strauss-Kahn y este a su vez denunció a Banon, la escritora no se echó atrás, y declaró que estaba deseando encontrase frente a frente con DSK para que este le dijera, mirándole "a los ojos", que su acusación era "imaginaria".

La periodista ha dicho también, durante la manifestación de apoyo que se celebró el sábado en París, que "evidentemente" sentía "miedo del cara a cara" con Strauss-Kahn.