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Arabia Saudí se suma a la presión contra el régimen sirio

Kuwait y Bahréin también llaman a consultas a sus embajadores en Damasco

Arabia Saudí, Kuwait y Bahréin han llamado hoy a consultas a sus embajadores en Damasco para acentuar la presión sobre el régimen sirio. En el caso de Arabia Saudí, el rey Abdulá ha dirigido un severo mensaje al presidente Bachar el Asad en el que ha calificado de "inaceptable" la situación. "El Reino de Arabia Saudí exige que se detenga el derramamiento de sangre y reclama acciones sabias antes de que sea demasiado tarde", ha declarado Abdulá, quien ha urgido a El Asad a "aplicar reformas que no sean solo promesas, sino auténticas reformas".

Resulta curioso ver a la monarquía teocrática saudí, una de las más reaccionarias del planeta, aconsejando reformas. Pero la iniciativa diplomática de Abdulá, secundada por Kuwait y por Bahréin (que meses atrás reprimió con dureza las protestas de su minoría chií), constituye la reacción más dura contra los acontecimientos en Siria registrada en Oriente Próximo. Arabia Saudí es la gran potencia económica árabe, y pese a que sus relaciones con Siria son tibias (el régimen alauí está aliado con el Irán chií, gran enemigo de los saudíes) su influencia regional es enorme.

Jordania no ha retirado a su embajador ni ha expresado una condena explícita, pero su Gobierno ha manifestado que la situación en Siria es "preocupante, desafortunada y triste". El gran imán de la mezquita de Al Azhar en El Cairo, Ahmed al Tayeb, máxima autoridad religiosa del islam suní, ha afirmado a su vez que la represión e intimidación practicadas por el Gobierno sirio sobre su población suponen "una tragedia humana inaceptable".

Barrios bombardeados

El régimen de Damasco no ha parecido impresionado por las condenas árabes. Su Ejército ha bombardeado por segundo día consecutivo la población nororiental de Deir al Zor, donde el domingo, según la oposición, murieron unas 50 personas. Varios vecinos han declarado por teléfono a la BBC que los tanques bombardeaban intensamente los barrios más céntricos. El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, con sede en Londres, ha informado de que, según testigos no especificados, una madre y sus dos hijos han muerto a tiros cuando intentaban huir de Al Hauica, uno de los barrios atacados.

La prensa y la televisión sirias, bajo control del régimen, han asegurado que "dirigentes locales" de Deir al Zor habían solicitado la intervención del Ejército "para proteger a los ciudadanos y preservar las propiedades públicas y privadas".