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La OTAN reconoce haber matado a civiles en Libia

El régimen eleva a nueve el número de víctimas en el bombardeo aliado

Dos errores tácticos en dos días, con muertos y heridos civiles en Trípoli y fuerzas amigas heridas en Brega, han puesto a la OTAN en una discreta defensiva, sabedora de que sucesos de ese tipo son lo que menos necesita cuando se cumplen tres meses de su entrada en combate en Libia y sigue sin verse el fin del túnel. La Alianza admitió anoche que causó la muerte de varios civiles en un bombardeo la madrugada de ayer en la capital libia en el que, según el régimen de Muamar Gadafi, fallecieron nueve civiles. La OTAN atribuyó el error, el primero de este tipo desde que asumió el mando de la operación, a un "fallo técnico" (mal funcionamiento de un proyectil).

Un portavoz del Gobierno libio anunció ayer que nueve personas habían muerto y otras 18 resultado heridas en un bombardeo durante la madrugada sobre el barrio de El Arada. De los muertos, dos adultos y tres niños eran miembros de la misma familia. Los otros cuatro eran personas que transitaban por la zona. A las pocas horas, la OTAN emitió un comunicado anunciando que estaba investigando el incidente, producido "en una zona residencial tras un ataque dirigido contra una instalación de misiles manejada por las fuerzas pro-Gadafi". En el mismo texto, la OTAN lamentaba "cualquier pérdida de vidas civiles".

Horas después, difundía otro comunicado en el que admitía que el mal funcionamiento de un proyectil pudo haber causado la muerte de civiles. La Alianza añadía que, aunque faltaban por determinar los detalles, los indicios apuntaban a que "el fallo de un sistema de armas pudo haber causado este incidente".

El otro error se produjo el jueves en Brega, en el este del país. La OTAN confirmó que sus aviones habían atacado a las fuerzas antigadafistas. "Se detectó una columna de vehículos militares en la zona en que habían estado operando recientemente las fuerzas de Gadafi", informaba el comunicado aliado. "En un escenario de combate particularmente complejo y fluido se valoró que estos vehículos suponían una amenaza para los civiles y fueron atacados". Los rebeldes dijeron haber sufrido 16 heridos.

La primera vez que la Alianza confundió a los antigadafistas con el enemido fue en respuesta a los disparos al aire realizados por los rebeldes para celebrar el feliz resultado de una acción aliada. Un portavoz castrense se tomó a la ligera el suceso y vino a decir, más o menos: "Así aprenderán a andarse con cuidado a la hora de disparar".

Desde entonces, la OTAN ha sido muy cauta en sus reacciones, enfatizando siempre su pesar por las bajas. Se quiere evitar que declaraciones como las que hizo ayer el portavoz libio de que la OTAN perpetra "deliberadamente barbaridades contra civiles" desencadenen reacciones callejeras en otros países árabes que, a su vez, alienten las dudas de la opinión pública occidental sobre una campaña que no termina de dar el resultado que se han autoimpuesto los aliados: el abandono del poder por el coronel Gadafi.