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Rescatada la segunda caja negra del vuelo de Río

Esta pieza es la que contiene las grabaciones de los pilotos del avión que desapareció el 1 de junio de 2009

Casi dos años después de que el Airbus de Air France 447 procedente de Río de Janeiro y con destino París se hundiera misteriosamente en el Océano Atlántico la madrugada del 1 de junio de 2009, con 228 personas a bordo, las voces de los pilotos que lo tripulaban serán escuchadas. El robot especializado Remora 6000 localizó y rescató anoche, a 4.000 metros de profundidad, la segunda caja negra del avión, la que contiene las grabaciones de la tripulación. Se encuentra entera y aparentemente en buen estado, lo que, en principio, permitiría aclarar el enigma que rodea este accidente, según un portavoz de la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA, en sus siglas en francés).

El domingo pasado, se recuperó la primera de las dos cajas negras que transportaba el avión, esto es, la que contenía la grabación de los datos técnicos del avión: velocidad, altitud, funcionamiento de los motores, fallos en el sistema... También, en apariencia, se encuentra en buen estado. Pero el rescate de esta segunda es el que da mayor esperanza a los especialistas para poder, al fin, saber lo que pasó esa noche: la lectura simultánea y complementaria de las dos cajas negras resultará definitiva.

"La que hemos rescatado ahora contiene las voces, los comentarios, el ruido y las alarmas grabados durante todo el viaje en la cabina de mando. Si se puede escuchar, lo que en principio parece que sí, y junto con los datos de la otra caja negra, será definitivo para arrojar luz sobre el accidente", comentó ayer el Director de la BEA Jean-Paul Troadec.

Un navío de la Marina Francesa procedente de Cayenne, en la Guayana, se dirige ya hacia el lugar del rescate para hacerse cargo de las dos cajas negras que, en los próximos días, serán trasladadas en avión hasta el aeropuerto de Bourget, donde tiene su sede la BEA. Nada más sacadas a flote han sido selladas y, posteriormente, sumergidas en agua a fin de evitar posibles desperfectos: durante casi dos años han permanecido a más de 4.000 metros de profundidad, soportando una presión considerable y meterlas de nuevo en agua es la mejor manera de preservarlas. Se actúa un poco, como explicaba un especialista esta mañana en una radio francesa, como si se tuviera entre manos una reliquia delicada que ha permanecido bajo tierra muchos años y que no conviene sacar a la luz de golpe. Se abrirán sólo en presencia de un oficial de la policía judicial.

La ministra de Transportes, Nathalie Kosciusko-Morizet ha asegurado esta mañana que el descubrimiento "es una noticia muy importante para las familias de las víctimas que van a poder conocer todas las circunstancias del accidente tras dos años de espera". El Gobierno francés calcula que en tres semanas, a lo sumo, las cajas negras hayan revelado todo lo que encierran. "Tal vez haya entrado agua y dañado algunos de los sistemas, con lo que tendremos que apelar a modos de lectura más sofisticados", ha aclarado Troadec.

Hasta ahora, sólo se había apuntado, como explicación del accidente, un fallo en las sondas de miden la velocidad del avión. Como causa es insuficiente. También se recordó que el Airbus ingresaba en una zona de turbulencias. Pero tampoco sirve para explicar un accidente así. Por eso, si las previsiones del Gobierno francés se cumplen, a finales de mayo, esto es, un año exacto después del accidente, se sabrá por fin qué empujó al Airbus 447 al fondo del océano.