Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Ola de cambio en el mundo árabe

El fiscal pone a Mubarak bajo arresto por la represión de la revuelta y por corrupción

Sus dos hijos también permanecerán detenidos al menos 15 días. El expresidente egipcio fue ingresado ayer durante un interrogatorio por una crisis cardiaca

Un grupo de manifestantes lanzan soflamas contra Mubarak a las puertas del hospital donde está ingresado en Sharm el Sheikh.
Un grupo de manifestantes lanzan soflamas contra Mubarak a las puertas del hospital donde está ingresado en Sharm el Sheikh. AFP

El expresidente de Egipto Hosni Mubarak fue interrogado ayer por la muerte de manifestantes en la revuelta que en febrero acabó con su régimen de 30 años y por delitos de corrupción. El interrogatorio tuvo que ser interrumpido porque Mubarak sufrió una crisis cardiaca y tuvo que ser ingresado en un hospital. Una fuente del Hospital de Sharm el Sheij ha desmentido que el expresidente egipcio haya sido trasladado a El Cairo y ha anunciado que su estado de salud es "inestable". La fuente médica, citada por la agencia de noticia estatal MENA, ha asegurado que Mubarak todavía está hospitalizado en esta localidad costera, en la península del Sinaí, y que no ha sido trasladado a un hospital militar de El Cairo, como aseguraron previamente fuentes de los servicios de seguridad al diario Al Ahram. A las puertas de ese centro hospitalario varios manifestantes opuestos al último rais se han concentrado para mostrar su alegría. Aunque los interrogatorios no han terminado, la Fiscalía egipcia ha ordenado que Mubarak sea puesto bajo arresto durante al menos 15 días mientras es investigado, según ha informado la televisión pública Nile. También han sido puestos bajo arresto sus dos hijos, Alaa y Gamal.

El expresidente y sus dos hijos serán interrogados el próximo 19 de abril en un tribunal de El Cairo por los cargos que se les imputan por corrupción y por la muerte de manifestantes, según ha informado la televisión estatal Nilo. El fiscal general de Egipto, Abdel Meguid Mahmud, ha ordenado la prisión cautelar por un periodo de quince días del ex presidente y de sus dos hijos en relación con la investigación que lleva a cabo la Fiscalía por la muerte de manifestantes y por corrupción.

"Su estado de salud es ahora inestable y está bajo observación, después de que permaneciera estable en las últimas horas", ha explicado una fuente médica, que ha indicado que "el equipo médico sigue su estado de salud de cerca". Además, esa fuente ha negado rotundamente las informaciones divulgadas anteriormente sobre el aterrizaje de un helicóptero de las Fuerzas Armadas cerca del Hospital de Sharm el Sheij para trasladar a Mubarak a la capital egipcia. "Es un mero rumor", ha subrayado, que ha explicado que Mubarak se encuentra en la tercera planta del hospital, que tiene una sección de cuidados intensivos.

Según ha explicado el portavoz de la Fiscalía, el expresidente ha sido puesto bajo arresto por la investigación que se le sigue por la muerte de manifestantes en las protestas a manos de las fuerzas del orden. Unas 800 personas murieron durante el levantamiento popular que terminó con los casi 30 años de régimen de Mubarak. También se ha ordenado la detención durante 15 días de los dos hijos del expresidente, Gamal, considerado el sucesor, y Alaa, por la misma investigación, según un comunicado de la Fiscalía colgado en su página de Facebook. El fiscal ha explicado que los interrogatorios, tanto de Mubarak como de sus hijos no tuvieron lugar en El Cairo por motivos de seguridad. Por el momento, Mubarak sieguirá en el hospital, mientras que sus hijos han sido trasladados a la prisión de Tora, en El Cairo, según ha informado una fuente de seguridad.

La detención de Mubarak y sus hijos puede aliviar el descontento de muchos de los protagonistas de la revolución, que siguen manifestándose cada viernes en la plaza Tahrir de El Cairo para exigir a las autoridades militares que asumieron el poder tras la caída de Mubarak el procesamiento del exdictador y la pronta puesta en marcha de las reformas democráticas que exigían. Sin ir más lejos, el pasado viernes, la concentración de protesta en Tahrir degeneró en disturbios, reprimidos por el ejército, que se cobraron la vida de dos personas. Algunos piensan que los militares tratan de proteger a Mubarak, que fue militar y que durante décadas fue su jefe.

por otra parte, las autoridades judiciales egipcias han ordenado la detención del exparlamentario y abogado Murtada Mansur por su supuesta implicación en la denominada "batalla del camello", en la que fieles al régimen anterior intentaron disolver las protestas en la plaza de la Liberación con jinetes entrando brutalmente en la plaza montados a caballos y en camellos. El fiscal Sami Zainedin pidió el arresto durante 15 días para investigar su supuesta implicación en los ataques contra las personas que se manifestaban pacíficamente, epicentro de la revolución egipcia, los pasados 2 y 3 de febrero.

Hospitalizado

Mubarak está desde ayer en un hospital de Sharm el Sheij, la ciudad donde se refugió con su familia cuando huyó de El Cairo y abandonó el poder el pasado 11 febrero. Fue trasladado allí después de sufrir una "crisis cardiaca" cuando estaba siendo interrogado sobre una supuesta malversación de fondos públicos y la muerte de manifestantes durante la represión de las revueltas que acabaron con su régimen.

En las últimas semanas habían surgido especulaciones sobre que el exmandatario de 82 años tenía problemas de salud, que asesores negaban constantemente. El expresidente fue operado en Alemania en marzo de 2010 de la vesícula.

El ministro egipcio de Salud, Ashraf Hatem, explicó por la noche que Mubarak permanecía estable y añadió que los interrogatorios ante el juez continuarán en el hospital. Un gerente del hospital ha informado a la cadena Al Arabiya que el exmandatario se encuentra en condiciones de poder contestar a preguntas.

La fiscalía ordenó el domingo interrogar al expresidente y a sus dos hijos, Gamal y Alaa. Aunque varios países han congelado los bienes de la familia, Mubarak negó ese mismo día en un mensaje grabado que se hubiera enriquecido durante sus 30 años en el poder: "No tengo cuentas fuera de Egipto. Los egipcios pueden estar seguros de que su anterior presidente solo tiene una cuenta en el país, en un banco egipcio".

El ministro de Justicia egipcio, Mahmud el Guindy, informó de que una delegación egipcia viajará por varios países en los próximos días para realizar un inventario de las cuentas y bienes que Mubarak tiene en el exterior.

Nuevas revueltas

Policías y soldados tomaron ayer la plaza de la Liberación de la capital egipcia, donde cientos de miles de personas reclamaron el viernes a la junta militar que dirige el país que siente al expresidente en el banquillo para juzgarle por corrupción. Una revueltas que causaron dos muertos y al menos 15 heridos tras una carga policial. Un grupo de manifestantes enarboló frente al hospital donde fue ingresado el exmandatario, fuertemente protegido por las fuerzas de seguridad, una pancarta que decía "aquí está el carnicero".

Varios excolaboradores de Mubarak han sido detenidos en las últimas semanas acusados de corrupción o abuso de poder.