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Italia reanuda la búsqueda de supervivientes del naufragio

Maroni confirma que Roma dará permisos de residencia humanitarios a los desplazados norteafricanos, y Francia restringe al máximo las condiciones para dejarles entrar

Los guardacostas italianos han reanudado esta mañana las búsquedas de posibles supervivientes del naufragio de ayer, cuando una barcaza con 300 inmigrantes que huían de Libia se hundió a 39 millas al sur de Lampedusa al ser socorrida por una lancha. Dos aviones y dos barcos, uno italiano y otro maltés, están controlando la zona del desastre. Según ha confirmado Jean-Philippe Chauzy, un portavoz de la Organización Internacional de Migraciones (IOM), solo han podido recuperar 20 cuerpos y conforme pasan las horas tienen menos esperanzas de encontrar a alguien con vida.

"La esperanza es encontrar algún náufrago que haya podido agarrarse a un pecio", ha reconocido el comandante Pietro Carosia. Las autoridades no han comenzado todavía a recoger los cadáveres, que según las autoridades son más de 200, pero la Capitanía del Puerto de Lampedusa esperaba hacerlo durante la mañana.

Mientras tanto, los supervivientes ya han comenzado a narrar el pánico que vivieron ayer en el momento del naufragio. "El mar estaba agitado, la gente empezó a tambalearse de un lado a otro y de repente el barco se hundió rápidamente", ha contado Chauzy a Reuters. "Las personas se ahogaron de inmediato y los que no sabían nadar se aferraron a los que sí sabían, llevándolos hacia abajo. Un verdadero horror", ha narrado.

Por su parte, en Roma, el ministro del Interior, Roberto Maroni, ha informado hoy al Parlamento sobre la emergencia migratoria y ha actualizado los datos oficiales de los desembarcos de tunecinos y africanos a lo largo del año. Las cifras afirman que desde el 1 de enero han llegado a las costas italianas 390 barcos y 25.867 personas. De ellas, 23.352 han tocado tierra en Lampedusa y Linosa, las islas más meridionales. Unos 21.000 son tunecinos procedentes de puertos del sur del país, Djerba y Zarzis sobre todo, mientas que desde Libia han llegado 10 embarcaciones y 2.300 prófugos, casi todos somalíes y eritreos.

Maroni ha reconocido además que hubo "fuertes disputas" entre Italia y Malta a la hora de decidir quién era responsable de la operación de salvamento de la patera hundida. "El naufragio sucedió en aguas maltesas, pero las autoridades de ese país nos pidieron ayuda y nosotros intervinimos enseguida", ha aclarado. Maroni ha reconocido que la pugna con Malta por las tareas de búsqueda y rescate (SAR) en aguas internacionales "sigue siendo un problema abierto".

El ministro ha confirmado además que Italia concederá permisos de residencia temporales de carácter humanitario a los inmigrantes que soliciten irse a otro país europeo, "que son la inmensa mayoría". Los permisos no serán concedidos a "sujetos socialmente peligrosos", ha dicho Maroni, "ni a quien tenga abierto un expediente de expulsión o haya sido denunciado por una serie de delitos".

Pero el conflicto con Francia se ha recrudecido, y París ha reaccionado inmediatamente al anuncio. El Gobierno envió ya anoche una circular a todas las prefecturas del país en la que explica "la conducta" a seguir cuando los extranjeros lleguen a Francia exhibiendo los permisos temporales concedidos por Italia.

La policía deberá hacer cumplir cinco condiciones para dejarles entrar en el país. Los extracomunitarios deberán mostrar "un pasaporte en vigor, un billete válido, el permiso de residencia, demostrar que tienen recursos suficientes (62 euros al día por persona, 31 euros si disponen de un alojamiento), no constituir una amenaza para el orden público y no haber entrado en Francia hace menos de tres meses".

Maroni ha pedido además ayuda a la Unión Europea, subrayando que "no se puede admitir un sistema que deja solos a los países ribereños gestionar un tema tan importante como la inmigración con los Estados de la orilla sur del Mediterráneo". Según el ministro de la Liga Norte, hace falta firmar acuerdos bilaterales entre la Unión Europea y los países norteafricanos.