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"Brasil ha corregido sus propios caminos y ha alcanzado la madurez institucional", dice Dilma Rousseff a los militares

La exguerrillera recibió la Medalla a la orden del Mérito de la Defensa sin permitir ser fotografiada en ese momento

El martes fue un dia especial para la presidenta Dilma Rousseff. La exguerrillera, que fue torturada durante la dictadura militar, recibió ante 70 oficiales de las tres armas del Ejército la Medalla a la Orden de la Defensa, la mayor condecoración militar.

Es la primera mujer que recibe tal condecoración en este país y era la primera vez que hacía un discurso ante la cúpula del Ejército. En una ceremonia sin liturgia militar, Rousseff, que no quiso ser fotografiada en el momento de recibir la condecoración, dijo a los oficiales presentes que "Brasil ha corregido sus caminos y ha alcanzado la madurez institucional". Les habló de la necesidad de contar con unas fuerzas armadas "bien equipadas, entrenadas y modernas", como una "fuerza de disuasión convincente" y recordó que las enormes y codiciadas reservas petrolíferas del llamado pre-sal exigen una mayor vigilancia por parte de los militares. "Si Brasil se abre al mundo, tambien el mundo se abrirá hacia Brasil", dijo enigmáticamente.

Rousseff no hizo alusiones a su periodo de cárcel y tortura durante la dictadura por parte de los militares

"Un país que cuenta, como Brasil, con fuerzas armadas caracterizadas por un estricto apego a sus obligaciones constitucionales, es un país que corrigió sus propios caminos y alcanzó un elevado nivel de madurez institucional", dijo leyendo sin improvisar una sola palabra.

Fue una ceremonia sobria, en un clima sino tenso sí de preocupación por parte de la presidenta, que midió cada una de sus pocas palabras. No hizo alusiones a su periodo de cárcel y tortura durante la dictadura por parte de los militares ni nombró la creación de la polémica Comisión de la Verdad -que deberá ser presentada al Congreso- que no gusta a los militares y que pretende hacer luz de las sombras aún sin iluminar de aquel periodo, sobre todo de los desaparecidos a los que sus familiares no pudieron enterrar con dignidad.

La presidenta dijo a los militares que la defensa "no puede considerarse un elemento menor de la agenda nacional", a pesar de que tuvo que recortar más de 1,7 millones de euros (4.000 millones de reales) del presupuesto del Ministerio de Defensa este año, dentro del recorte global de 21,7 millones de euros (50.000 millones de reales).

Al final de la ceremonia, Rousseff evitó hablar con los periodistas. A la pregunta, a distancia, de uno de ellos sobre los archivos de la dictadura mantenidos aún secretos por las fuerzas armadas, se limitó a responder: "Enhorabuena para todos".