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Duros enfrentamientos en el oeste de Costa de Marfil

Las fuerzas leales a Alassane Ouattara, vencedor de las elecciones del pasado noviembre, aseguran que han tomado Duékoué, al oeste del país

El rápido deterioro de la crisis en Costa de Marfil y los riesgos de expansión a países vecinos como Liberia han puesto en alerta a la Unión Europea, que teme que se repitan dramas parecidos a los de la región de los Grandes Lagos con conflictos como los de Ruanda y el Congo. Hoy, la cruenta disputa electoral del país marfileño ha alcanzado la ciudad occidental de Duekoue, situada en un área productora de cacao, donde han surgido fuertes choques entre las fuerzas leales al saliente líder Laurent Gbagbo y las de su rival Alassane Ouattara.

Las Fuerzas Republicanas de Costa de Marfil (FRCI), fieles a Ouattara -reconocido internacionalmente como vencedor de las elecciones del pasado noviembre- han asegurado que han tomado la ciudad. El portavoz militar de las FRCI, Mara Lacina, ha indicado que "desde primera hora de la mañana, los combatientes de las FRCI controlan toda la ciudad", la sexta que arrebatan a la milicias y mercenarios del presidente Laurent Gbagbo.

Sin embargo, las fuerzas del todavía presidente solo han confirmado la lucha, pero pero han asegurado que seguían con el control de al menos parte de la ciudad. Varios testigos independientes han confirmado que el choque entre unos y otros aún continuaban. "Nuestros hombres han estado combatiendo desde cerca de las 2.00 de esta mañana contra los rebeldes que intentaron tomar la ciudad. Controlamos una parte y ellos controlan la otra", ha explicado Yao Yao, jefe de operaciones de las milicias del Frente para la Liberación del Gran Oeste de Gbagbo.

"Se nos pasa por la cabeza lo que ocurrió en (las regiones de) los Grandes Lagos y los Kivus", ha asegurado hoy un alto diplomático europeo, que considera que pese a que la situación en Costa de Marfil es diferente, comparte muchos de los elementos, como los llamamientos al odio y la violencia, que "recuerdan a Ruanda", y los vínculos muy estrechos con países vecinos como Liberia hacen que "todos los elementos estén ahí para un contagio" del conflicto.

Duekoue, objetivo prioritario

Duekoue es un punto clave en el camino hacia Liberia y Guinea, así como a la capital marfileña, Yamusukro, y a San Pedro, el segundo mayor puerto del país y el primero en el mundo en exportación de cacao. Además, es una ciudad importante porque ha permanecido bajo el control de Gbagbo desde la guerra civil del 2002.

La ofensiva de las fuerzas leales a Ouattara en el oeste dura ya casi un mes. Tras todo este tiempo, las FRCI consideran Duekoue un objetivo prioritario "por ser un centro importante de tránsito de mercenarios liberianos favorables a Gbagbo".

Los enfrentamientos comenzaron tras la negativa de Gbagbo a dejar el poder tras conocer los resultados de la segunda ronda de las elecciones presidenciales marfileñas del pasado 28 de noviembre, en las que la comunidad internacional reconoce a Ouattara como ganador, algo que el actual presidente se niega a aceptar. Esto hace que en Europa se vea el conflicto de Costa de Marfil de manera diferente a los de Ruanda o el Congo ya la comunidad internacional y los países africanos respaldan claramente a una de las partes en el conflicto marfileño, la encabezada por Ouattara.

"El resultado de las elecciones fue claro al cien por cien", ha señalado esa fuente, que también ha recordado que la UE ha impuesto sanciones contra el régimen de Laurent Gbagbo.

Los países europeos, además, respaldan el proyecto de resolución presentado por Francia y Nigeria en el Consejo de Seguridad de la ONU para reforzar la presión contra Gbagbo y para prohibir el uso de armas pesadas en la zona de Abiyán, tras las denuncias de ataques contra civiles.

Preocupación en Bruselas

Bruselas está especialmente preocupada por el deterioro de la situación humanitaria en Costa de Marfil y considera que se gesta una gran crisis. Según los datos de varias organizaciones internacionales, hasta un millón de personas se han visto desplazadas a causa del conflicto, una mayoría hacia otras zonas del país y alrededor de 100.000 hacia el extranjero, sobre todo a la vecina Liberia.

Además, crecen los casos de violencia, empieza a haber problemas para acceder a alimentos y se ha detectado un aumento de cólera, atribuido a problemas en el sector sanitario.

Por ahora, la Comisión Europea ya ha aprobado un total de 30 millones de euros para proveer asistencia humanitaria y llama la atención ante las dificultades que las organizaciones internacionales se encuentran para trabajar en el país.

En concreto, alerta sobre la situación del personal de las Naciones Unidas y sus agencias en el país y que, a ojos de una parte de la población, ha perdido la neutralidad por el respaldo del Consejo de Seguridad a Ouattara.