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Las fuerzas del presidente electo se hacen con el control de la capital de Costa de Marfil

El antiguo presidente Gbagbo, que se niega a reconocer su derrota en los últimos comicios, pide un alto el fuego ante la ofensiva de las fuerzas de Ouattara, que se acercan a los principales puertos

Los violentos combates en Costa de Marfil de los últimos días están cambiando rápidamente los equilibrios políticos y militares en el terreno, a costa de un creciente numero de víctimas entre la población civil. Los combatientes leales al presidente electo y reconocido por la comunidad internacional, Alassane Ouattara, han ganado terreno con dos grandes ofensivas desde sus bases del norte. En las últimas horas se han hecho con el control de la capital, Yamusukro, y se han situado a menos de 200 kilómetros de los principales puertos del país: San Pedro, por donde salen la mayor parte de las exportaciones de cacao; y Abiyán, la antigua capital y la ciudad más poblada con más de 4 millones de habitantes. El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ha convocado una reunión a las cinco de la tarde en Nueva York (once de la noche, hora peninsular española) para hablar sobre la crisis marfileña. Según han dicho fuentes diplomáticas a Reuters, se espera que se aprueben sanciones contra Laurent Gbagbo, el presidente saliente que se niega a reconocer su derrota en las elecciones del pasado noviembre.

Según soldados de Gbagbo, las tropas de Ouattara están marchando ya por las calles de Yamusukro. Otras fuentes militares o de residentes en la ciudad han confirmado esas informaciones a Reuters. El avance de los partidarios del presidente electo ha sido muy rápido en las últimas horas. La pasada madrugada, testigos citados por Reuters y France Presse, relataban intensos tiroteos en Bouafle (centro del país), a medio camino entre Daloa, conquistada ayer, Yamusukro. Los residentes de Tiebisso también informaban de violentos combates, lo que situaba la ofensiva a unos 40 kilómetros de la capital.

Además, tras tomar ayer tres importantes ciudades, las fuerzas leales a Ouattara también han llegado hoy a las poblaciones de Daloa e Issia, ambas en la carretera que termina en el puerto atlántico de San Pedro, según han contado testigos y combatientes a Reuters. Más al este, cerca de la frontera con Ghana, los partidarios del presidente electo -herederos de las que fueron consideradas fuerzas rebeldes, que han controlado el norte del país desde la guerra civil de los años 2002 y 2003- también han avanzado hacia el sur. Según los vecinos de Abengourou han llegado hasta esa ciudad, desde donde parten dos carreteras que acaban en la metrópoli de Abiyán, la capital económica del país y donde se sitúan muchas embajadas pese a que dejo de ser capital política en 1983.

Es el caso de la Embajada de Francia, la antigua potencia colonial. Hoy, su Ministerio de Exteriores ha condenado un ataque con pistola de soldados de Gbagbo contra un vehículo de la escolta de su embajador. "Desde hace varios días, las fuerzas de Laurent Gbagbo la han emprendido con los diplomáticos en Abiyán. Esta tarde, sus fuerzas especiales han disparado en ráfaga contra un vehículo de escolta del embajador de Francia", informa el comunicado ministerial. "Condenamos estos actos con la mayor firmeza. Consideraremos a Laurent Gbagbo responsable", añade Quai d'Orsay antes de confirmar la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, del que Francia es miembro permanente, para sacar adelante una resolución que ayude "a proteger mejor a la población civil de esta violencia ciega y a acentuar la presión para la partida" del presidente saliente.

Gbagbo pide un alto el fuego

Frente al avance militar de su opositor, el presidente saliente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, ha hecho un llamamiento para un alto el fuego inmediato. Un portavoz del ex mandatario dijo ayer que el ejército ha adoptado una estrategia de retirada táctica, pero advirtió que podría usar su "derecho legítimo de defensa". El comunicado sirvió para dejar claro una vez más que Gbagbo se niega a dimitir pese a que la ONU certificó que perdió las elecciones del 28 de noviembre frente a Ouattara. "Pedimos un alto el fuego inmediato y la apertura de negociaciones bajo la mediación del alto representante de la Unión Africana. Si no hay tregua, vamos a utilizar nuestro legítimo derecho de defensa", dijo Ahoua Don Mello, portavoz de Gbagbo. Le ha contestado el primer ministro nombrado por Ouattara, Guillaume Soro -que antes fue primer ministro de Gbagbo tras un pacto para pacificar el país en 2007: "El tiempo para el diálogo y el alto el fuego ha pasado", ha dicho Soro en declaraciones a una televisión francesa a la vez que advertía al derrotado en las últimas elecciones de que le quedan "pocas horas" para dejar el poder "pacíficamente".

Casi un millón de personas han huido de sus casas por la violencia - la mayoría en Abiyán - y por lo menos 462 personas han muerto desde diciembre, según la ONU. Los últimos de los que se tiene conocimiento son diez civiles abatidos en Abiyán. Estaban participando en una demostración a favor de Ouattara cuando soldados de Gbagbo abrieron fuego contra ellos, según un informe de Naciones Unidas que desde el bando del presidente saliente se ha negado asegurando que Abiyán es "inexpugnable" para sus enemigos.

En la ciudad de Doekoue, hasta 30.000 personas se han refugiado en el recinto de una misión católica para escapar de los combates. El papa Benedicto XVI ha hecho hoy un "apremiante llamamiento" para el "urgente restablecimiento del respeto y la coexistencia pacífica" en Costa de Marfil y ha anunciado el envío del cardenal Peter Turkson para expresar en su nombre la solidaridad a las víctimas y exhortar a la reconciliación.

Negociaciones "para evitar más victimas"

Por su parte, los seguidores de Alassane Ouattara, reconocido por la comunidad internacional como presidente,afirmaron ayer que habían agotado "todos los medios pacíficos" para que el país salga de la crisis en la que se encuentra tras las elecciones presidenciales del mes de noviembre. "Todos los medios pacíficos para hacer que Gbagbo admita su derrota" en los últimos comicios presidenciales "se han agotado", afirma en un comunicado el partido de Ouattara, la Agrupación de Hufuetistas para la Democracia y el Desarrollo (RHDP).

El portavoz de Gbagbo dijo que las fuerzas de Gbagbo habían recibido una invitación de la Unión Africana para participar en las conversaciones en Addis Abeba, previstas para el 4 al 6 de abril, y no veía "ninguna razón para rechazar una ocasión para el diálogo". En este sentido, afirmó que su bando "espera que el diálogo se abrirá en breve, es inútil persistir en el conflicto y aumentar el número de víctimas". También rechazó las acusaciones de la ONU que las fuerzas pro-Gbagbo habían abierto fuego contra civiles el lunes, matando a por lo menos 10 y la quemando a un hombre en Abidján. En cambio, acusó a la misión de la ONU - que tiene una fuerza de paz de 9.000 efectivos en el país - de "conducta partidaria".