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Barack Obama: "Los actos tienen sus consecuencias"

El presidente ha confirmado en Brasilia que había ordenado el inicio de las operaciones militares "en interés de Estados Unidos y del mundo"

Estados Unidos se sumó anoche a Francia con los ataques sobre Libia con el disparo de misiles de crucero desde sus barcos en la zona contra baterías de misiles y otros sistemas de defensa antiaérea libios. El presidente Barak Obama ha confirmado en Brasilia que había ordenado el inicio de las operaciones militares "en interés de Estados Unidos y del mundo". El Pentágono anunció que estos ataques continuarán hasta crear un entorno seguro sobre el cielo de Libia y que Estados Unidos "estará al frente" de esta operación militar.

Obama aseguró que el único límite a este ataque será el uso de fuerzas terrestres, que insistió en que Estados Unidos no utilizará. "Era necesario demostrar que los actos tienen consecuencias" y el mundo no podía permanecer impasible ante "los actos de brutalidad cometidos por Muamar Gadafi contra su propio pueblo".

El presidente norteamericano afirmó que el uso de la fuerza no era una decisión que había tomado con ligereza. Dijo que se habían dado a Gadafi, hasta ayer mismo, todas las oportunidades para poner fin a sus amenazas, pero que al final no ha quedado otra alternativa que iniciar una ofensiva, en conjunto con la comunidad internacional, pero en la que Estados Unidos tendrá un papel primordial "con sus excepcionales medios militares".

El objetivo de estos ataques es el destruir todos los medios con los que Muamar Gadafi cuenta para intimidar a los aviones que deben patrullar el área para asegurarse el cumplimiento por parte del Ejército libio de la zona de exclusión aérea impuesta el jueves pasado por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. En última instancia se trata de evitar que las tropas de Gadafi puedan atacar a los rebeldes y que éstos puedan recuperar las posiciones perdidas en los últimos días.

Los ataques serán fuertes y sostenidos y, aunque el Pentágono no ha querido adelantar un plazo exacto de duración, podrían extenderse a los largo de varios días. Según fuentes norteamericanas, el peso principal de la operación, al menos en su fase inicial, correrá a cargo de cinco países, además de Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Canadá e Italia. En olas sucesivas se espera que se sumen otros países, entre ellos algunos árabes, aunque no está aún decidido cuáles.

Estados Unidos utilizará bombarderos, aviones de combate y misiles desde su barcos. No cuenta actualmente con portaaviones frente a las costas de Libia, pero sí con otras naves y submarinos con enorme poder de fuego.

No quedó completamente claro anoche cómo se había organizado el mando de la operación, bautizada como Odissey Down (Odisea al Amanecer). El Pentágono parece sugerir que, durante unos primeros días, el mando recaerá en las fuerzas norteamericanas hasta que, posteriormente, se cree un comando conjunto de las fuerzas de la coalición que no se sabe quién lo dirigirá.

Los ataques de anoche estuvieron dirigidos por el general Carter Ham, jefe del comando africano de las fuerzas armadas norteamericanas. El mando de la operación en su conjunto está a cargo del almirante Sam Locklair, que navega en el buque Mont Whitney.