Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Ola de cambio en el mundo árabe | Revuelta popular en Libia

Los rebeldes intentan avanzar hacia Trípoli en un duro choque con las tropas de Gadafi

Los sublevados avanzan hacia la ciudad petrolífera de Ras Lanuf y atacan una base de la fuerzas del dictador.- "Numerosos muertos y heridos", según fuentes médicas.- Los fieles a Gadafi atacan Zauiya (oeste) para arrancarla del control de los rebeldes y provocan decenas de víctimas mortales

Los rebeldes intentan avanzar hacia Trípoli en un duro choque con las tropas de Gadafi
EL PAÍS

Fuerzas insurgentes han emprendido hoy una marcha a la conquista de la ciudad de Ras Lanuf, donde están librando una dura batalla con los hombres de Gadafi, que se replegaron allí el miércoles tras su fracasado asalto a Brega. Fuentes médicas han asegurado a France Presse que los choques han provocado "numerosos muertos y heridos". Lo que está en juego en realidad es el control de la zona entre Bengasi, la capital de los sublevados, y Sirte, el verdadero objetivo de los rebeldes al ser la cuna del dictador y el gran baluarte de su poder junto a Trípoli. Al oeste, las fuerzas de seguridad fieles a Gadafi han atacado duramente a los opositores en Zauiya, la primera ciudad occidental donde triunfaron las protestas, dejando decenas de víctimas mortales. En Benghazi, al este del país, las fuerzas leales a Gadafi han bombardeado un depósito de armas controlado por los opositores causando numerosos muertos.

Ras Lanuf es una población costera junto a una importante refinería de la compañía de petróleo. Testigos de Reuters han confirmado un violento enfrentamiento en una base militar a unos 10 kilómetros de la localidad. Los rebeldes han atacado la base con morteros y cohetes. Las fuerzas leales a Gadafi han respondido y el intercambio de disparos de artillería se ha prolongado al menos una hora, en la que los rebeldes han resistido también ataques desde el aire con helicópteros. "Hemos lanzado cohetes y misiles contra una base militar que protege el acceso a la terminal petrolera de Ras Lanuf , a las afueras de la ciudad", ha explicado otro rebelde. "Vamos a por todas", ha proclamado Magdi Mohammed, que forma parte de esta avanzadilla.

También en la primera línea de frente, las fuerzas anti-Gadafi han reivindicado enseguida el control del aeropuerto. Tras horas de combate también el de la ciudad: "Hemos tomado Ras Lanuf al 100%, todas las fuerzas de Gadafi se han ido", ha dicho el soldado Hafez Ihrahim desde el centro de la localidad en declaraciones telefónicas a Reuters. El Gobierno libio se ha apresurado a desmentir estas informaciones asegurando que son las fuerzas fieles al dictador las que controlan la importante ciudad portuaria.

Pese al ímpetu rebelde, la batalla sigue siendo desigual. Los sublevados se miden a un cuerpo de paramilitares bien adiestrado y pertrechado. Al menos dos docenas de rebeldes armados con fusiles Kalashnikov y con lanzacohetes ponían rumbo a Ras Lanuf esta mañana. Formaban una de las columnas que avanzaban hacia ese importante puerto petrolífero. Las unidades rebeldes se han adentrado en el desierto y han obviado el camino más directo por carretera para alcanzar Ras Lanuf, por miedo a toparse con las fuerzas de Gadafi. "El perro de Gadafi tiene aviones y vehículos armados. Es más difícil que nos vean en el desierto", ha explicado un ex oficial del Ejército libio que ahora integra la Coalición del 17 de febrero.

En paralelo a la ofensiva rebelde, el jefe del Consejo Nacional, una suerte de Gobierno de transición, ha dado aliento a los que luchan en el frente con un encendido discurso desde Al Baida. "No nos rendiremos. Victoria o muerte. No pararemos hasta liberar a todo el país...el tiempo de la hipocresía ha terminado", ha proclamado Mustafa Abdel Jalil . La multitud ha gritado: "Libia es libre y Gadafi debe marcharse".

Decenas de muertos al oeste

Pero la realidad es que Gadafi no está dispuesto a irse y sigue empleando su fuerza. Especialmente en la zona en la que es más fuerte, al oeste del país. Es el caso de Zauiya, la primera población de la parte occidental donde triunfaron las protestas, unos 50 kilómetros al oeste de Trípoli. "Creemos que posiblemente Zauiya estará bajo control total del Gobierno esta noche", ha asegurado Musa Ibrahim, portavoz gubernamental, en la televisión estatal.

Vecinos de la ciudad contactados telefónicamente por la agencia Reuters han explicado que agentes de fuerzas de seguridad fieles al dictador han entrado a la ciudad para expulsar a los opositores que se concentran en el centro de la población. "Todavía tenemos el control de la plaza central y ellos están a unos 4 o 5 kilómetros de distancia", ha indicado un portavoz de los rebeldes. "[Las fuerzas de Gadafi] han disparado contra civiles", ha añadido a la vez que confirmaba que entre los muertos se encuentra el "comandante militar" de los insurgentes en la zona. La cifra de muertos - que Reuters cifra en al menos 30 personas y la televisión Al Yazira ha elevado a medio centenar- no ha podido ser verificada de manera independiente por las restricciones impuestas a los periodistas para moverse por Libia.

Tercer día de castigo aéreo

Otra muestra de que el dictador no está dispuesto a rendirse, esta vez al este, son los bombardeos aéreos que las ciudades de Brega y Ajdabiya, en el vértice del golfo de Sirte, siguen recibiendo. La aviación de Gadafi intenta por todos los medios, sin éxito hasta la fecha al menos en el este, impedir el avance de los rebeldes libios. Este viernes, por tercer día consecutivo, los cazas libios han reanudado a primera hora los bombardeos de posiciones enemigas. El objetivo esta vez ha sido una base militar de Ajdabiya, 80 kilómetros al oeste de Brega, que guarda un importante arsenal de armas. Por la tarde los bombardeos se han extendido también a Bengasi, la segunda ciudad libia. Convertida en capital de los rebeldes, una fuerte explosión se ha escuchado allí a última hora de la tarde. Procedía de un acuartelamiento militar situado a unos 30 kilómetros de la ciudad, según las primeras informaciones, que no han podido precisar si se trata de un golpe de la aviación de Gadafi ni si hay víctimas.

Según el relato ofrecido por los rebeldes a Reuters, las bombas cayeron cerca pero no llegaron a dañar la instalación. "Escuchamos el avión sobrevolando, después llegó la explosión y la tierra tembló", ha explicado Hassan Faraj, que trabaja en la base atacada. Otro voluntario, Aziz Saleh, ha añadido que el avión lanzó dos cohetes que cayeron muy cerca del acceso a la base.

Las bombas también han vuelto a caer esta mañana en Brega. Según el canal Al Arabiya, los aviones del dictador han dirigido sus misiles contra las instalaciones petroleras de la ciudad, a unos 200 kilómetros al oeste de Bengasi, y cuyo control es clave para el suministro eléctrico del este del país, además de ser la principal ruta de acceso a Bengasi, la capital de los sublevados. El ataque no ha dejado víctimas, según fuentes sanitarias de esa ciudad.

La aviación se empleó ayer con dureza contra el aeropuerto de Brega y posiciones de los sublevados en Adjabiya . Brega repelió el miércoles el ataque que lanzaron los esbirros africanos y asiáticos de Gadafi, y unos kilómetros más al oeste, Al Ugayla es también tierra rebelde, según afirmaban vecinos de esta ciudad.

El ataque de las fuerzas leales al régimen de Gadafi contra un arsenal de armas en Benghazi, al este del país, han acabado con la vida de 17 personas según ha informado la cadena de televisión catarí Al Yazira. Otras fuentes hablan que las víctimas podrían llegar hasta las 35. El portavoz de la Coalición 17 de Febrero, Mustafá Gheriani, había informado previamente a Reuters que las fuerzas gubernamentales habían bombardeado el arsenal de armas, situado a las afueras de esta localidad conrtolada por los opositores.

Petición de ayuda

Gadafi, sin control ya sobre la mayoría de las 13 bases aéreas de Libia, ha provocado los mayores daños y destrozos desde el aire. Este es la razón por la que el Consejo Nacional, una suerte de Gobierno de transición, pidió anteayer a la comunidad internacional que establezca una zona de exclusión aérea sobre el país. La aviación libia llegó a tener casi 200 aviones de combate, principalmente de fabricación rusa. "Ahora solo dispone de entre 20 y 25 cazabombarderos", aseguró a este diario el coronel de la aviación Jamal Mansur Zuayeh, convertido en un rebelde más.

Parece imposible frenar el ímpetu de miles de jóvenes, y hombres de edades más avanzadas, que arden en deseos de engrosar las filas de los rebeldes para luchar en una primera línea que se mueve muy despacio, entre otros motivos por la pésima preparación, si es que han tenido alguna, de los novatos combatientes. Algunos han sufrido en los últimos días heridas, a veces muy graves, mientras manejaban armamento. Los mandos que organizan el nuevo Ejército tratan de hacer acopio de las armas que poseen infinidad de ciudadanos en sus casas después del asalto a varios arsenales y rechazan entregarlas a quienes las requieren para sumarse a la lucha. Pese a ello no resulta excesivamente difícil conseguirlas, aunque frecuentemente se trata de viejos fusiles. Ayer se distribuían en Bengasi panfletos de un grupo llamado Unión de Jóvenes de Libia que han convocado para hoy una marcha de vehículos hacia Sirte.