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"Estamos ante un cambio radical en el mundo árabe"

Expertos en el Norte de África analizan en CaixaForum las revoluciones que están modificando el panorama político de la región con ayuda de las redes sociales

"No me preocupa si Mubarak sigue en el poder un mes o un año, lo importante es que estamos ante el final de una etapa". Con esta frase de El Houssine Majdoubi, corresponsal en España del diario Al Quds Al Arabi, podría resumirse el debate celebrado este martes en el centro CaixaForum de Madrid sobre las revoluciones en el mundo árabe que han hecho caer al Gobierno de Túnez y tienen en jaque al de Egipto. Un nuevo periodo en el que, gracias a los nuevos medios de comunicación -como Twitter y Facebook-, los árabes han abierto los ojos para reivindicar la democracia y su dignidad, y que va a cambiar de forma radical el panorama político en la región.

¿Hay que temer la democracia en el mundo árabe? ¿Cuál es el papel de los medios? ¿Por qué ahora? Con estas preguntas iniciaba el coloquio el periodista de EL PAÍS y moderador Javier Valenzuela. Le acompañaron Mehdi Cherifi, extraductor de la Cámara de Diputados de Túnez; Mourad Zarrouk, profesor de estudios árabes de la Universidad Autónoma de Madrid; Sirn Adlbi, investigadora en el Taller de Estudios Internacionales Mediterráneos de la UAM; Imam Amina Ouenzar, redactora de emisiones en francés de Radio Exterior de España, además de Majdoubi y el también periodista Ignacio Cembrero.

"Estamos presenciando una revolución moderada, pacífica, conducida por mujeres y por hombres de todas las edades y tendencias políticas", apuntó Adlbi, para quien "los árabes han roto el muro del miedo y del silencio" que los mantenía como el último pueblo que, en su conjunto, estaba alejado de la democracia. En este sentido, los participantes incidieron en que esta ola se seguirá extendiendo por otros lugares. Cherifi comentó: "la revolución nos cogió a todos desprevenidos"; Zarrouk añadió que "Marruecos no tiene por qué ser una excepción". Argelia y otros países se encuentran en una posición similar. ¿Y qué pasará en Egipto? Lo importante no es cuánto tiempo le queda en el poder a Mubarak, que ya es un cadáver político, sino que el pueblo tiene nuevas formas de ver la política y que el régimen, antes o después, va a ceder.

En estos cambios están jugando un papel fundamental los medios de comunicación, entre los que ya se incluyen las redes sociales, impulsoras de las revueltas. "Hace unos años también había revueltas, pero cuando pasaba algo, no se sabía", dijo Ouenzar. Así, Facebook y Twitter, junto con Internet, "son un elemento que están cambiando el juego" y que han permitido que puedan triunfar unas revoluciones sin líderes.

La gran novedad para la Unión Europea, que no fue capaz de prever los cambios, es que ahora toca "convivir con la inestabilidad en nuestra frontera sur", tal y como apuntó Cembrero. Esta situación, que es muy posible que se alargue en el tiempo, es novedosa para Europa, ya que hasta ahora siempre había apostado por regímenes autoritarios para evitar el ascenso del islamismo. Precisamente este fenómeno fue otro de los ejes de la charla. "En Túnez, los islamistas no han tenido ningún papel", recordó Majdoubi, y en Egipto los Hermanos Musulmanes no iniciaron la revuelta. Sin embargo, la pregunta que sobrevoló es si estaríamos dispuestos a ver triunfar a un partido de estas características en unas elecciones libres. Unos y otros apostaron por incluir a estos movimientos en el juego democrático, al igual que se hizo con el partido que gobierna en Turquía. ¿Por qué no pueden jugar su papel como la democracia cristiana lo ha hecho en Europa?, se preguntaron.

Los conferenciantes fueron especialmente críticos con la actitud que los países europeos han tenido en la región y con el tímido apoyo que han mostrado a quienes pedían libertad y derechos humanos. "Creo que convivir con una democracia es más fácil que hacerlo con una dictadura", apuntó Cembrero, quien apostó por que "si triunfa la democracia en Túnez, el resto de los pueblos van a imitar ese modelo".