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La congresista Giffords evoluciona favorablemente tras una nueva operación

Su esposo asegura que la demócrata le dio desde la cama un masaje en el cuello durante 10 minutos y que la ha visto sonreír.- La Cámara de Representantes retoma su actividad

La congresista demócrata Gabrielle Giffords, que fue herida en la cabeza en un tiroteo durante un acto público el pasado día 8, ha respondido positivamente a una nueva operación, según el último parte médico.

Los facultativos del Hospital de la Universidad de Arizona han explicado que el pasado sábado la legisladora de Arizona fue sometida a una intervención en el ojo derecho para reparar la fractura que le produjo la bala que le atravesó el hemisferio cerebral izquierdo.

En el momento del tiroteo, en el que murieron seis personas y 14 resultaron heridas, la congresista de 40 años participaba en un acto en un supermercado en Tucson (Arizona). Un joven de 22 años, Jared Loughner, fue detenido como presunto autor de la matanza y permanece en prisión sin posibilidad de fianza, a la espera de juicio.

El jefe de neurocirugía del hospital, Michael Lemole, señaló que Giffords toleró las dos horas que duró la operación y progresa, pese a la gravedad de la herida que le causó la bala. Asimismo, el doctor ha asegurado que su salida de la clínica podría "ser cuestión de días o semanas".

El pasado domingo los médicos rebajaron su condición de "crítica" a "grave", ya que consiguieron desconectarla con éxito de la respiración asistida. Aun así, todavía permanece en cuidados intensivos.

Mark Kelly, marido de la congresista, va más allá y ha asegurado que ha visto a su esposa sonreír y que incluso le ha dado desde la cama un masaje en el cuello durante 10 minutos. "Es típico en ella que no importe cómo de mala pueda ser la situación para ella (...) siempre se está preocuando por los demás", dijo el astronauta en declaraciones al canal ABC.

La Cámara de Representantes retoma su actividad

Tras la tragedia de Tucson, la Cámara de Representantes, en la que Giffords se sentaba desde 2007, suspendió las sesiones previstas, a la espera de evaluar la situación y analizar una posible creciente agresividad del tono político entre republicanos y demócratas.

Este martes, tras más de una semana de reflexión, la Cámara retoma su actividad legislativa con la propuesta de seguir los deseos del presidente Barack Obama y trabajar con un espíritu menos agresivo y más dialogante.

Pero los congresistas no lo tendrán fácil, pues en su agenda semanal figuran polémicas iniciativas que podrían incendiar de nuevo el discurso. Entre otros temas se debatirá y se votará una legislación que pretende revocar la histórica reforma de la sanidad de Obama.