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Miles de hogares de Brisbane, amenazados por la inmensa riada

El alcalde pronostica que el agua alcanzará mañana su máximo nivel, cercano al de la catástrofe de 1974. Hay miles de evacuados en la ciudad

Unos 20.000 hogares de decenas de barrios de Brisbane, la tercera ciudad australiana y capital del estado de Queensland, azotado por unas terribles riadas desde hace tres semanas, pueden quedar bajo las aguas en las próximas horas por las peores inundaciones en décadas. El desbordamiento del río Brisbane ha inundado ya varios barrios, aunque se espera que las aguas alcancen su máximo nivel entre hoy y el fin de semana.

Por el momento, las aguas alcanzarán hoy los 4,5 metros, según informa el diario local The Courier Mail, lo que afectará a unos 50 barrios. Ya han sido evacuadas unas 1.500 personas de la ciudad. Para mañana, las aguas podrían alcanzar, según las últimas previsiones, los 5,2 metros, algo menos de los 5,5 metros previstos y menos que en las devastadoras inundaciones de 1974. El alcalde de la ciudad, Campbell Newman, ha celebrado las nuevas previsiones, pero aún teme graves problemas. "Tengo un sentimiento de horror y temor ante el poder del río y pienso constantemente en la gente que ve cómo sus medios de vida se van río abajo delante de los ojos". "Por el momento, vemos pontones y gente en botes, pero en las próximas horas podríamos empezar a ver piezas de casas y eso me desgarra el corazón", ha declarado. El punto fatídico se producirá mañana, cuando a la subida del río se una la marea alta.

Según los pronósticos, unos 19.700 hogares y unos 3.500 locales comerciales en 2.100 calles quedarán probablemente inundados. Las cifras coinciden con las ofrecidas por la gobernadora del estado de Queensland, Anna Bligh, aunque ésta no contaba con la mejora de las previsiones. Más de 100.000 personas en la ciudad están sin luz, ya que la empresa Energex ha cortado el suministro para evitar incendios por cortocircuitos. En el estado 115.000 personas están sin electricidad.

Las peores inundaciones en la ciudad en décadas ya se han cobrado la vida de 12 personas en todo el estado, aunque los desaparecidos se cuentan por decenas: Bligh ha informado de que la policía busca a 90 personas cuyos familiares no pueden contactar con ellos. El centro financiero de Brisbane es una ciudad fantasma, con miles de personas evacuadas o aconsejadas que permanezcan en casa, donde sufren cortes de electricidad. Al oeste de Brisbane, la ciudad de Ipswich es un caos tras el paso de la inmensa riada.

Aunque se teme que lo peor de la riada esté por llegar, la Gobernadora de Queensland ha destacado la "buena noticia de que la lluvia ha cesado, por lo que ahora tenemos un buen número de equipos de rescate y búsqueda preparados para desplegarse por el valle para empezar de verdad lo que puede ser una macabra búsqueda de cadáveres y la policía y los trabajadores de emergencia van a tener un día duro. Creo que nos impresionará lo que encuentren".

La ciudad de Brisbane afronta la doble amenaza de la inundación del Valle Lockyer, por donde discurre el río Brisbane, que pasa por la ciudad, y el desagüe de la presa en el lago Wivenhoe, que ha tenido que empezar a soltar agua por el riesgo de desbordamiento. Además, se esperan altas mareas para mañana.

Las peor catástrofe que ha asolado el estado de Queensland desde hace décadas, ha afectado ya a 200.000 personas, hay al menos 12 muertos y 90 desaparecidos. Las ciudades de Toowoomba, Ipswich y Brisbane son las más afectadas. El Gobierno federal ha declarado zona catastrófica tres cuartas partes de Queensland.

Cientos de evacuados por un incendio forestal en el oeste de Australia

A 4.000 kilómetros de distancia y al otro lado del país, cientos de personas han sido evacuadas hoy por un incendio forestal que amenaza a una comunidad cercana a la ciudad de Perth, al oeste, informa la agencia local AAP. Los habitantes de Lake Clifton, en el Estado de Australia Occidental,han tenido que coger sus pertenencias y abandonar la localidad por temor a un fuego que ya quemado varias casas, 2.000 hectáreas de cultivos y pastos de ganado.Unos 150 bomberos trabajan para controlar las llamas, alimentadas por vientos de hasta 50 kilómetros por hora, y han sido cortadas varias carreteras de la región.

El 7 de febrero de 2009, 173 personas murieron, pueblos enteros quedaron arrasados y medio millón de hectáreas de terreno fueron calcinadas en los incendios del "Sábado Negro" en el estado de Victoria, una de lasmayores tragedias de la historia de Australia.

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