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La CPI abre el juicio contra Jean-Pierre Bemba, ex vicepresidente de Congo

El antiguo político, que comandaba el Ejército de Liberación congoleño, está acusado de no contener a sus tropas, autoras de asesinatos, violaciones y saqueos en la República Centroafricana

Jean-Pierre Bemba, antiguo vicepresidente congoleño y ex líder del Ejército de Liberación de Congo, el sospechoso más relevante en comparecer ante la Corte Penal Internacional (CPI), se ha declarado inocente de los crímenes de guerra y contra la humanidad que se le imputan. Su caso sentará un precedente para la justicia internacional, puesto que él no cometió los delitos de asesinato, tortura, violación y saqueo que se le atribuyen. Los autores materiales fueron sus milicianos. Un grupo rebelde, que entre 2002 y 2003, ayudó al entonces presidente centroafricano, Ange-Félix Patassé, a sofocar un golpe de Estado. A pesar de ello, la fiscalía de la CPI considera a Bemba responsable. No controló los desmanes de sus hombres.

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"Este proceso será importante para todos los comandantes militares, líderes armados y jefes de otros grupos similares. Establecerá su responsabilidad personal ante las tropelías cometidas por sus soldados", según Luis Moreno Ocampo, fiscal jefe de la Corte. "El fallo se convertirá en ley en los 114 países que han firmado el Estatuto de Roma, texto fundacional de la Corte", ha añadido.

Educado en Bélgica y en Kinshasa, capital de Congo, Bemba se convirtió en vicepresidente de su país en 2003. Lo consiguió después de haber retado con su Ejército para la Liberación de Congo al que fuera presidente, Laurent Kabila. En su calidad de jefe rebelde, Bemba logró hacerse con una de las cuatro vicepresidencias que se repartieron el poder en 2003, tras un acuerdo de paz. Para entonces, ya se había producido la incursión de sus milicianos en la República Centroafricana. "Eran tropas que lucharon con el uniforme de los vecinos", ha alegado su abogado defensor, Aime Kilolo. "Dejé de tener autoridad sobre ellos en cuanto cruzaron la frontera", ha asegurado Bemba. Ambos argumentos son rechazados por la fiscalía. Moreno Ocampo considera "fácil de demostrar", que el acusado "armó y financió a una milicia que le informaba a diario de sus acciones".

La fiscalía también le acusa de haber utilizado la violación como arma de guerra. En su afán por aterrorizar a la población, "los hombres de Bemba violaron a todas las mujeres sin distinción de edad". "Hubo violaciones de madres frente a sus hijos, y de hijos ante sus padres". Muchas de las víctimas acabaron además infectadas con el virus del sida. Naciones Unidas habla incluso de casos de canibalismo, extremo negado por el acusado.

Detenido en mayo de 2009 en Bélgica, Jean-Pierre Bemba estuvo exiliado en Portugal. La CPI emitió una orden de arresto en su contra un año antes, una vez estudiado el caso. En 2004, y viendo que no podría juzgarle, el nuevo Gobierno surgido en la República Centroafricana remitió el expediente de Bemba a La Haya, sede de la Corte. Padre de cinco hijos, en agosto pasado los jueces rechazaron su petición de libertad condicional.