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Obama estudia a quién debe "patear el culo" para parar el vertido

El presidente estadounidense asegura que BP deberá pagar a todos los afectados por el desastre del golfo de México

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha subido el tono de sus ataques a la petrolera BP, responsable del vertido del golfo de México. Después de haber recibido varias críticas a lo largo de la semana por su respuesta timorata a la crisis, Obama ha declarado que está estudiando con expertos "de quién es el culo que hay que patear".

"Yo no me siento por ahí para hablar con expertos como si esto fuera un seminario universitario. Estamos hablando con esos tíos porque son los que tienen potencialmente la mejor respuesta para permitirme saber de quién es el culo que hay que patear", explicó el presidente en una entrevista en la NBC que se emite la mañana del martes pero de la que la cadena emitió un anticipo la noche del lunes.

Acerca de los grandes dividendos de BP, Obama declaró que la petrolera tendrá que pagar compensaciones. "Tenemos que estar seguros que cada persona que haya sido afectada vaya a ser adecuadamente compensada". Esta opinión está en línea con las presiones que está sufriendo la compañía está sufriendo para suspender el pago de sus millonarios dividendos.

La recuperación, una tarea de "años"

Cuando se han cumplido 49 días del colapso de la plataforma petrolífera en aguas del golfo de México, el vertido lleva afectados a unos 200 kilómetros del litoral estadounidense y amenaza con extenderse a Florida, un lugar que en un principio no resultó dañado. BP logró el pasado jueves instalar una campana metálica sobre la fuga principal por la que escapa el crudo, que según la compañía ha evitado desde la medianoche del pasado domingo el derrame de una cantidad estimada de 1.700.000 litros de petróleo.

Thad Allen, el máximo responsable de la coordinación de la respuesta del Gobierno a la catástrofe, afirmó este lunes que, si bien la limpieza del vertido en la superficie podría llevar unos meses, la recuperación total de los ecosistemas de la zona podría ser una tarea de "años".

Por otra parte, un grupo de expertos aseguró ayer en una audiencia especial en el Congreso del estado de Luisiana, el más afectado por el vertido, que los operarios que en la actualidad están recogiendo el crudo podrían sufrir daños físicos permanentes en caso de que no realicen esta actividad con el equipo de protección adecuado, informa CNN.