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Siete civiles extranjeros muertos en un atentado suicida en Afganistán

Cuatro soldados alemanes fallecidos y cinco heridos en combates en el norte del país

Al menos siete civiles extranjeros, al parecer trabajadores británicos, han muerto en la ciudad afgana de Kandahar, al sur del país, al estallar un coche bomba conducido por un terrorista suicida. El agente de policía Mohammad Nabi ha explicado que el kamikaze ha conducido el vehículo al complejo donde viven los trabajadores y lo ha hecho estallar cuando los guardas le han abierto la puerta. Otras dos fuentes de la seguridad afgana que han pedido no ser identificados hablan de al menos seis muertos, entre ellos tres extranjeros.

Horas antes, cuatro soldados alemanes han perdido la vida y otros cinco han resultado heridos, dos de ellos graves, en enfrentamientos con insurgentes talibanes en la provincia de Baghlan, en el norte del país, informa el Ministerio alemán de Defensa. Según un portavoz del mando de las fuerzas alemanas en Afganistán, situado en Potsdam, en las cercanías de Berlín, los soldados estaban de patrulla cuando fueron atacados con misiles. Se desconoce si también ha habido bajas entre los insurgentes. Ayer resultó herido un soldado español al explotar un artefacto al paso de su blindado en la provincia afgana de Badghis.

El portavoz de Defensa ha informado de que la operación militar, que se desarrolla a unos 100 kilómetros al sur de Kunduz, donde se encuentra la base alemana, "continúa" y se está realizando en cooperación con fuerzas afganas. Medios alemanes se han hecho eco de informaciones en las que los talibanes se atribuyen la autoría del ataque. De acuerdo con declaraciones del portavoz talibán, Sabiulá Muyahid, en el ataque un carro blindado ha sido destruido por un misil y otros tres, por explosivos.

El ministro, de regreso a Afganistán

Según informaciones de la agencia de noticias alemana DPA, el vehículo blindado, del tipo Eagle IV, ha sido efectivamente alcanzado por un misil. Se trata del tipo de blindado del que el Ministerio de Defensa alemán encargó hoy otras 60 unidades para hacer frente a la situación cada vez más inestable en la que se encuentran los efectivos alemanes. El ministro alemán de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, se encontraba de regreso de visitar las tropas en Kunduz y Feizabad y, durante una escala técnica en Termez (Uzbekistán), ha anunciado que regresará inmediatamente a Afganistán.

"Ante este trágico incidente, voy a regresar inmediatamente para estar junto a las tropas", ha dicho Guttenberg en declaraciones emitidas por la cadena de televisión privada alemana N-TV. El sindicato de los soldados se ha declarado "enfurecido" por la muerte de los soldados,y ha emplazado a políticos y opinión pública a no seguir cerrando los ojos ante una situación que desde hace tiempo se asemeja a una guerra. La representación sindical de los soldados ha exigido a Guttenberg cumplir cuanto antes con su promesa de enviar más armas a Afganistán y ha lamentado que "haya hecho falta que murieran camaradas para dar este paso que era más que necesario". El ministro de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, ha calificado esta nueva agresión de "ataque contra todos los alemanes".

Desde que los soldados alemanes se desplegaron en Afganistán en 2002 han muerto 43 soldados, siete de ellos en la última semana. El pasado día 2, tres soldados murieron en combates con los rebeldes y otros ocho resultaron heridos, en parte de gravedad. En septiembre de 2009, un ataque aéreo de la OTAN ordenado por las Fuerzas Armadas alemanas mató a al menos 90 personas en la provincia de Kunduz.

Después de que Estados Unidos pidiese a Alemania que reforzase su presencia militar en Afganistán, Guttenberg anunció ayer el futuro envío de armamento pesado para reforzar la artillería, que incluirá dos obuses montados. A pesar de los últimos ataques y de las presiones de Washington, Guttenberg ha asegurado que Alemania aún espera poder reducir su presencia militar en Afganistán a partir del año que viene. Las encuestas revelan que una gran mayoría de los alemanes se opone a la misión en el país centroasiático.