Irán sigue descartando la propuesta de las seis grandes potencias sobre su programa nuclear

Una minuta de una conversación entre el nuevo jefe del OIEA y el representante de Irán ante dicho organismo se filtra a los medios.- La oferta sigue en pie, según una portavoz de la agencia

Con absoluto desdén hacia la preocupación internacional por su programa nuclear, Irán sigue descartando la propuesta que las seis grandes potencias le hicieron el pasado octubre e insiste en una fórmula que anula los objetivos de aquélla. Así se desprende de la minuta de una conversación mantenida entre el nuevo director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, y el representante de Irán ante dicho organismo, Ali Asghar Soltanieh, filtrada hoy a los medios de comunicación.

Durante su encuentro, celebrado la segunda semana de enero, Soltanieh reiteró a Amano que su país desea un intercambio simultáneo de su uranio poco enriquecido (5%) por el que necesita al 20% para su reactor de investigación, en bloques sucesivos de pequeñas cantidades y dentro de su territorio. La oficina de Amano envió un acta de la conversación al embajador iraní para que confirmara su exactitud, lo que éste hizo de forma verbal.

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Esa contrapropuesta, aireada desde noviembre en la prensa iraní, deja sin contenido la oferta que el pasado octubre transmitió el entonces alto representante europeo, Javier Solana, en nombre del G-6 (Estados Unidos, China, Rusia, Reino Unido, Francia y Alemania). Los Seis proponían que Irán enviara a Rusia y Francia dos tercios del uranio que ha enriquecido hasta ahora en contravención de cinco resoluciones de la ONU para su conversión en combustible nuclear. El objetivo último era alejar el peligro de que ese país fabrique una bomba atómica y dar así margen para buscar una solución negociada al contencioso. Una portavoz del OIEA ha dicho hoy que la oferta sigue en pie.

Teherán aceptó en principio la idea, pero la crisis política que desde las elecciones del pasado junio sacude el país obligó al presidente Mahmud Ahmadineyad a dar marcha atrás y bloqueó cualquier posibilidad de entendimiento. Desde entonces, sus representantes hacen malabarismos para tratar de poner la pelota en el tejado de la comunidad internacional y evitar dar una negativa formal al OIEA.

"No estoy seguro de si han dado una respuesta formal, pero lo que está claro es que se trata de una respuesta inadecuada", declaró un portavoz del Departamento de Estado norteamericano, Philip Crowley. Tanto el OIEA como el G-6 han rechazado con anterioridad el globo sonda iraní. La cuestión adquiere nueva relevancia porque EE UU y sus aliados están promoviendo una cuarta ronda de sanciones en el Consejo de Seguridad si Irán rechaza su oferta.

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