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Unas gafas y una cerveza ayudan al FBI a salvar a dos niñas de pederastas

Los agentes resuelven el caso gracias al análisis minucioso de una foto colgada en la Red en 2007

Un caso de CSI, pero real. La identificación de una lata de cerveza que aparecía borrosa en unas imágenes distribuidas en la Red en las que un adulto abusaba de una menor, así como las gafas de la víctima, han llevado al FBI a salvar a dos niñas de sus depredadores. Las imágenes, en las que aparecía un hombre abusando de una niña de seis años, fueron interceptadas por las autoridades canadienses en 2007, ha informado hoy el FBI. La Policía Montada de Canadá envió a los laboratorios de la policía de Toronto las fotografías en busca de pruebas que pudieran dar con el culpable de la agresión.

Tras un exhaustivo análisis consiguieron identificar una lata de cerveza que aparecía borrosa al fondo en una de las imágenes, cuya marca se fabrica en el noreste de Estado Unidos y sólo se distribuye en seis estados, incluidos Nueva York y Maryland. Esta información fue enviada al Centro Nacional de Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC) de Estados Unidos, una organización privada sin animo de lucro, creada en 1984 con el objetivo de prestar servicios a familias y profesionales para prevenir el rapto y la explotación sexual de menores. Mientras, expertos del departamento de policía de la localidad estadouidense de Belfast (Maine) y de la policía de este Estado continuaron examinando las imágenes y descubrieron otro detalle que resultó clave para la investigación: la víctima llevaba gafas.

Ese mismo día se cambió de gafas

Las autoridades estadounidenses así como la NCMEC se pusieron en marcha para identificar el modelo y el fabricante, y en agosto de 2008 contactaron con los oculistas de los seis estados en los que se distribuía la citada cerveza y hubieran recomendado ese tipo de gafas. Tres semanas después, un doctor de Maryland reconoció a la víctima en una de las fotos y días más tarde llamó al FBI para advertir de que la menor había pasado esa misma mañana en su consulta para renovar sus gafas porque se le habían roto. El agente especial Michael Sabric, de la oficina de Nueva York, contactó con la brigada de delitos informáticos de Baltimore, que se ocupa de los casos de pornografía infantil y en horas localizaron el hogar de la víctima.

Esa misma noche el FBI entró en la casa con una orden judicial y la niña, tras ser interrogada por un forense infantil y recibir asistencia, identificó a las dos personas que abusaron de ella. Los análisis forenses realizados posteriormente revelaron que su hermana menor, de cuatro años, también había sido víctima de los mismos abusos. El FBI, que no especifica la relación de los implicados con las menores, indica que uno de los hombres ha sido condenado a 45 años de cárcel por explotar sexualmente a un menor y producir pornografía infantil, mientras que su cómplice recibió 36 años de condena.