Bloomberg mantiene la alcaldía de Nueva York con una ajustada victoria

El magnate es elegido por tercera vez consecutiva con el 51% de los votos

Michael Bloomberg será por tercera vez consecutiva alcalde de Nueva York, aunque por un ajustado margen. Fallaron los pronósticos triunfalistas que llegaban a conceder 18 puntos de ventaja al multimillonario -que concurría a las elecciones bajo dos banderas, la del Partido Republicano y la del Partido Independiente- frente a su rival demócrata, William Thompson, hombre de pocos recursos económicos y apellido sin brillo. Bloomberg declaró hoy miércoles que su victoria había sido "muy peleada" y prometió a los neoyorquinos que lo "mejor" de él estaba por llegar.

Sólo cinco puntos de ventaja -menos de 51.000 votos entre el millón de sufragios emitidos, el 51% frente al 46%- son la prueba de que los ciudadanos de Nueva York han pasado factura a la maniobra efectuada por el alcalde, que tuvo que reformar la legislación para poder concurrir a un tercer mandato. Los sondeos reflejan que un 45% de los votantes cita como principal razón para no votar por el magnate esa alteración de las normas. Sólo otros tres alcaldes en los últimos 100 años han estado tres turnos consecutivos en el poder.

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Esos mismos sondeos también informaban de que un porcentaje similar de votantes aducía como razón fundamental para no entregar su confianza a Bloomberg el elevado gasto en el que ha incurrido su autofinanciada campaña, la más cara dentro de la historia electoral de Estados Unidos, que se calcula en unos 100 millones de dólares [67 millones de euros].

La sensación de que Bloomberg se ha comprado a sí mismo la elección flotaba en el ambiente. Aunque también muchos votantes concedían que habían votado por el hombre más rico de la ciudad ya que consideraban que ha hecho un buen trabajo. La fortuna del fundador de la agencia especializada en recabar datos con información de las empresas que lleva su mismo nombre se estima en 17.000 millones de dólares, la octava de EE UU. Puede que Bloomberg haya pagado por cinco puntos el precio más alto de la historia electoral del país.

El magnate de las finanzas es considerado responsable -junto a su predecesor, Rudolph Giuliani- de haber transformado una ciudad caótica y con altos niveles de criminalidad en una de las más seguras y limpias de EE UU. Bloomberg ha sido una mano firme en tiempos difíciles. Guió a la ciudad tras el 11-S y ayudó a los neoyorquinos a capear uno de sus peores reveses económicos. "El alcalde Bloomberg se ha ganado la posibilidad de otros cuatro años", editorializaba a favor del filántropo el diario The New York Times el pasado 24 de octubre cuando le dio su apoyo.

Junto a los republicanos, Bloomberg llegó al poder en 2001 -poco después de los atentados contra las Torres Gemelas del 11-S- y fue reelegido para un segundo mandato de cuatro años en 2005. A principios de 2008, el multimillonario abandonó las filas de ese partido y se declaró independiente. Su decisión alimentó los rumores sobre una eventual candidatura del magnate a la Casa Blanca en 2008, aspiración que al final no se concretó. Bloomberg no respaldó a ningún candidato. Permanecer en el poder durante un tercer mandato le permite seguir a sus 67 años en la liza política y no cerrarse las puertas para postularse como aspirante en las elecciones de 2012.

La jornada electoral del martes proporcionó además otros resultados relevantes. El referéndum sobre la ley en el Estado de Maine que permitía las bodas entre homosexuales se saldó con una victoria de los opuestos a estas uniones por un 53% de los sufragios. Y en California, los electores se pronunciaron sobre un escaño para la Cámara de Representantes que había quedado vacante sin alterar el equilibrio de poder en el Capitolio de EE UU.

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