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Cuba y EE UU quieren reanudar el servicio postal tras 46 años

La negociación fortalece el proceso de acercamiento planteado por Obama

Pese a la retórica y el enfrentamiento, Cuba y Estados Unidos siguen dando pasitos - tímidos pero pasitos - en la dirección de la normalización de sus relaciones. El último acercamiento tuvo lugar el jueves, cuando funcionarios cubanos y norteamericanos se sentaron a hablar en La Habana sobre los modos de reanudar el correo directo entre ambos países, interrumpido hace ahora 46 años, cuando el embargo económico, o "bloqueo" según la isla, comenzó a aplicarse con todo rigor. El encuentro ocurre solo unos meses después de que Washington y La Habana decidieran reanudar las reuniones periódicas para tratar sobre temas migratorios.

La delegación de Estados Unidos está presidida por la secretaria de Estado adjunta para Asuntos Hemisféricos, Bisa Williams, que hasta el momento es la funcionaria de mayor rango del Gobierno del presidente Barack Obama que ha viajado la isla. En vísperas de la reunión, el portavoz del Departamento de Estado Ian Kelly, informó que las conversaciones tendrían "carácter técnico" y serían sólo "exploratorias". "Lo vemos como una posible vía para mejorar la comunicación entre nuestros dos países", dijo. El funcionario también indicó que era parte del "esfuerzo" de Washington por "incrementar la comunicación con el pueblo cubano".

Hasta el jueves las autoridades cubanas no habían informado de quien encabezaría su delegación, ni de cuanto durarían las conversaciones, ni tampoco del lugar de encuentro.

En La Florida viven cerca de un millón de cubanos y entre La Habana y Miami hay solo 145 kilómetros de distancia. Pero una carta o un paquete entre ambas ciudades puede recorrer medio mundo y tardar un mes, dos meses, tres meses... y es frecuente que nunca llegue a su destinatario. Hasta este punto llega la irracionalidad del diferendo entre Cuba y Washington, convertido en ley por Estados Unidos en 1963.

El simple hecho de que funcionarios de ambos países se reúnan ahora para hablar del tema ya, en sí, es un "logro", opinan analistas. "Demuestra que una cosa son los discursos sobre el embargo, y otra los pasos que ambos países parecen decididos a dar, pausadamente, pero en la buena dirección", es la opinión de un diplomático europeo.

La iniciativa de realizar una reunión exploratoria con el objetivo de restablecer el correo directo entre Cuba y Estados Unidos (suspendido por Washington en 1963) partió de la administración Obama, y fue aceptada por el Gobierno de Raúl Castro.

La semana pasada entraron en vigor la eliminación de las restricciones para que los cubano-estadounidenses visiten la isla y envíen dinero a sus familiares. También Washington ha dado luz verde para que empresas norteamericanas negocien acuerdos sobre telecomunicaciones con la isla y acaba de dar un nuevo paso para relajar el embargo al autorizar el envío de paquetes con productos electrónicos, que incluyen ordenadores personales. El Gobierno cubano ha valorado positivamente algunas de estas medidas, aunque las considera "insuficientes".

Las posiciones se mantienen. El pasado lunes Obama prorrogó por un año la vigencia del embargo, un trámite que hasta ahora han cumplido todos los presidentes norteamericanos. El miércoles, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, afirmaba que la nueva administración no había cambiado nada significativo del embargo - aunque no quiso criticar a Obama, al que llamo "político moderno" y hombre "inteligente y bien intencionado"-. Restablecer el correo directo, algo que parece fácil de lograr, sería un pasito más en el difícil y largo camino de la normalización.