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EE UU y Cuba califican de "fructífero" su primer encuentro

Washington y La Habana avanzan en la normalización de sus relaciones al retomar las conversaciones suspendidas por Bush en 2003

Estados Unidos y Cuba han concluido este martes su primera reunión sobre asuntos migratorios con un saldo favorable para ambas partes, que han calificado de "fructífero" este primer encuentro centrado en las maneras de lograr que el flujo migratorio entre ambos países sea seguro, legal y ordenado.

"Estados Unidos ve estas conversaciones como una manera de lograr resultados prácticos y positivos que contribuyan a la plena entrada en vigor de los acuerdos", en materia migratoria, según un comunicado de prensa emitido al término de la reunión que se celebró en Nueva York.

El de este martes es el primer encuentro de ambos países para hablar de esta cuestión capital desde que en 2003 la Administración republicana de George W. Bush suspendiera el diálogo con la isla. La Habana aceptó a finales del pasado mayo la oferta de Washington de reanudar las reuniones.

Por parte de Washington participa en las conversaciones el subsecretario de Estado adjunto para América Latina, Craig Kelly, pero no se ha precisado quién representará a La Habana en el encuentro.

EE UU y Cuba han mantenido de forma permanente conversaciones sobre asuntos migratorios desde que, en 1994, una oleada masiva de refugiados procedentes de la isla causó un serio problema de seguridad en las costas de Florida, el destino habitual de quienes huyen de Cuba en precarias embarcaciones. Esas conversaciones se prolongaron con escasos resultados hasta que el presidente Bush decidió interrumpirlas en 2003 como represalia por el deterioro de la situación de los derechos humanos en el país vecino.

Su reanudación representa una prueba de que ambos Gobiernos parecen decididos a avanzar hacia la normalización de unas relaciones rotas desde hace casi medio siglo por el embargo económico impuesto por EE UU a la isla. En abril pasado, el presidente Obama levantó las restricciones a los viajes de familiares y envíos de remesas a Cuba, lo que dio pie a una cierta apertura. A raíz de ello, el Departamento de Estado, mediante el secretario de Estado adjunto para América Latina, Thomas Shannon, mantuvo reuniones con el titular de la Sección de Intereses de Cuba, Jorge Bolaños, en Washington.

Poco después, el 22 de mayo se supo que Estados Unidos había ofrecido a La Habana reanudar las conversaciones sobre asuntos migratorios. Fuentes del Departamento de Estado dijeron entonces que el objetivo de este diálogo sería el de "revisar recientes tendencias en la migración ilegal cubana a EEUU y mejorar la relación operacional con Cuba en temas de migración".

Al aceptar la oferta, Cuba propuso restablecer además las negociaciones para permitir un servicio de envío postal directo entre ambos países, suspendido desde hace décadas como parte del embargo.

Miembros del Gobierno estadounidense han señalado que los dirigentes cubanos también han mostrado interés en mantener conversaciones sobre narcotráfico, terrorismo y respuesta ante desastres naturales, cuestiones sobre las que ambos países se han prestado colaboración esporádica desde la imposición del embargo.