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El Gobierno de Bolivia asegura que ha abortado un plan para matar a Morales

Un operativo policial en Santa Cruz se salda con tres muertos y dos detenidos

El vicepresidente Álvaro García Linera denunció ayer que una banda de "mercenarios internacionales" urdía un "magnicidio" contra el presidente Evo Morales y él mismo. García Linera se refirió al operativo policial en Santa Cruz (a unos 900 kilómetros al este de La Paz) que se saldó con tres muertos y otros dos detenidos, extranjeros y bolivianos, en un tiroteo en un hotel cruceño. Morales, por su parte, declaró en Cumaná (Venezuela) que dejó "instrucciones precisas" para la ejecución del operativo para detener a los "mercenarios" y subrayó que "ojalá que fracasen siempre".

García Linera detalló que una operación logró "detectar a una banda peligrosísima de mercenarios" y recordó las declaraciones de Morales durante la huelga de hambre de cinco días que concluyó el martes, donde afirmaba que tanto él como el vicepresidente "tenían los días contados". Morales había advertido en una entrevista difundida el domingo de la formación de "células terroristas" en Santa Cruz e incluso había alertado de que si algo le pasara a su vicepresidente, Alvaro García Linera, o a uno de sus ministros, sería obra de la "extrema derecha fascista".

El vicepresidente boliviano agregó que las fuerzas de seguridad bolivianas hallaron un arsenal con ametralladoras, fusiles y explosivos El Gobierno, agregó, encontró documentos que probaban que se efectuaría "un magnicidio" y que permiten deducir que este grupo había cometido los recientes atentados ocurridos en Santa Cruz, entre ellos contra la vivienda del cardenal Julio Terrazas, crítico del Gobierno de Morales; la del ex ministro Saúl Dávalos y la sede de una organización no gubernamental. Añadió que el Gobierno no descansará hasta hallar a "todos los autores intelectuales de este macabro acto de terrorismo", y solicitó "seriedad y colaboración" a las autoridades bolivianas, concretamente al prefecto de Santa Cruz, el opositor Rubén Costas. Costas, por su parte, acusó al Gobierno de Morales de preparar "un montaje" y aseguró que el operativo era una "cortina de humo" para deslindar responsabilidades en el atentado contra la casa del cardenal Terrazas. El prefecto lamentó que en el operativo policial sólo participaran fuerzas de seguridad nacionales y que no se avisara a las autoridades departamentales.

Confusión

Durante el día, las versiones oficiales sobre la nacionalidad de los extranjeros fueron confusas. Mientras que para el Gobierno boliviano la banda de mercenarios estaba integrada por croatas, irlandeses y bolivianos; Morales aseguró que no había bolivianos involucrados. Otras fuentes policiales citadas por las agencias internacionales aseguraron que los muertos serían húngaros y la televisión estatal boliviana difundió que eran "croatas como croata es el ex presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Branco Marinkovic"para después difundir un documental sobre los supuestos orígenes del industrial boliviano que el año pasado lideró el movimiento autonomista de Santa Cruz.

No es la primera vez que Morales denuncia conspiraciones en su contra. En junio de 2008 su Gobierno advirtió de otro "intento de magnicidio" tras la detención, también en Santa Cruz, de dos hombres, uno de ellos armado con un rifle, en los alrededores del aeropuerto cruceño poco antes de la llegada del mandatario a la ciudad. En septiembre, el presidente boliviano advirtió de "un intento de golpe de estado", tras semanas de violencia que se saldaron con la matanza de 26 campesinos en el departamento amazónico de Pando. Y en diciembre, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, afirmó haber descubierto un plan de magnicidio contra su homólogo boliviano. El Gobierno boliviano dijo entonces tener información sobre este complot, supuestamente planeado por organizaciones de "extrema derecha".