El ex presidente de la petrolera boliviana YPFB ingresa en prisión
Santos Ramírez, ex presidente de la petrolera boliviana YPFB, ingresó ayer en el Penal de San Pedro, en el centro de La Paz, por su presunta relación con el caso de corrupción que afecta a esta empresa estatal.
La Corte Superior de Justicia de La Paz decretó la prisión preventiva de Ramírez por riesgo de fuga y posible obstaculización de la investigación que se sigue en el escándalo de corrupción en Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos (YPFB). Tras pasar la noche en una celda, el ex presidente de YPFB fue trasladado al Penal de San Pedro, entre una fuerte presencia policial y mediática cerca del centro penitenciario.
El caso de corrupción en YPFB estalló a finales de enero con el asesinato en La Paz del empresario boliviano Jorge O'Connor, representante de Catler Uniservice. YPFB había adjudicado meses atrás a esta empresa un contrato para construir una planta de gas en el este del país por unos 67 millones de euros.
Cuando fue asesinado, O'Connor llevaba consigo un maletín con 450.000 dólares (350.370 euros) en efectivo y se disponía a entrar a una vivienda de La Paz propiedad de la familia de Jovanna Navía, esposa de Santos Ramírez.
La sospecha de los investigadores del caso es que ese dinero estaba destinado a pagar una comisión ilegal por la adjudicación a Catler Uniservice de la construcción de la citada planta de gas.
Las investigaciones sobre el escándalo también pretenden esclarecer si hubo ilegalidades en la adjudicación de ese contrato a Catler Uniservice.
El ministerio público imputa a Ramírez delitos como conducta antieconómica, uso indebido de influencias, contratos lesivos al Estado y cohecho pasivo, entre otros. Antes de estallar el escándalo, Ramírez estaba considerado como uno de los hombres más cercanos al presidente Evo Morales. Fue fundador del oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) y presidente del Senado en el primer año de mandato del gobernante.


























































