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"He visto la carne de mis hijos mezclada con los hierros"

Un tanque dispara contra una casa durante una incursión contra milicianos en el norte de Gaza. y mata a cuatro niños y a su madre

El refugiado Ahmed Abu Mateg, de 70 años, está aturdido. Alberga sólo una certeza: que seis de sus hijos menores desayunaban esta mañana junto a su madre en el patio de su modesta casa de Beit Hanun, en el norte de Gaza, y que su familia ha sido diezmada. Cuatro de sus hijos y su esposa han resultado muertos al ser alcanzada su vivienda por un proyectil israelí. Un par de horas después de la matanza perpetrada por la artillería israelí, le dijeron que dos de sus pequeños habían sobrevivido. Pero ignoraba quién.

"Yo había salido a una tienda a comprar, y cuando he vuelto he visto la carne de los niños mezclados con los hierros", cuenta Abu Mateg en una sala de su vivienda. Miyasar, su segunda esposa, ha fallecido poco después del ataque en un hospital de Gaza. Como también ha perecido un transeúnte de 17 años que pasaba por ahí. Casi 200 civiles inocentes han muerto en Gaza en 2008.

Las niñas Rudina, de 5 años, Hana, de 3, y sus hermanos Saleh, de 4, y Musab, de 15 meses, han sido destrozados en el acto. En el escenario de la masacre todavía se observaba una pequeña zapatilla sobre el charco de sangre seca. Las mujeres, hiyab negro y semblantes desencajados, sollozaban en un rincón, a metros de la puerta de hierro tumbada por la explosión. "Creo que ha sido el golpe de la puerta lo que ha matado a los pequeños", dice uno de sus tíos. Ahmed Abu Mateg, padre de 11 hijos, apenas es capaz de explicar nada. "Estábamos en casa, yo no sé si había milicianos por aquí". Recibe una llamada de uno de sus nietos, y esboza una sonrisa. No puede hablar más. Sólo recibir abrazos de los allegados que comienzan a sentarse en la tradicional carpa fúnebre. Ahí pasará tres días recibiendo pésames.

La tragedia se ha producido durante una incursión israelí contra milicianos radicales. Según fuentes de la seguridad palestina, los soldados israelíes se han enfrentado a milicianos de Yihad Islámica en la zona de Beit Hanun y han disparado con sus tanques contra los activistas. Uno de los disparos de los tanques ha impactado contra la casa de la familia Maatek, matando a los cuatro niños, a la madre y a un civil de 17 años que pasaba junto a la casa. La operación ha costado la vida también a un miliciano de Yihad.

Durante la conversación, tres explosiones sacuden el vecindario. En la zona de Beit Hanun, una ciudad agrícola adyacente a Israel, el Ejército israelí combatía duro esta mañana contra activistas armados, según la versión del ejército israelí. En una coyuntura nada oportuna, cuando Egipto trata de forjar una tregua entre Hamás e Israel.

El Ejército y el Gobierno israelíes rechazan que los civiles sean su objetivo y acusan a las milicias palestinas de atacar desde áreas urbanas. Aunque no niegan el empleo de bombas de fragmentación, que lanzan cientos de dardos en lugares densamente poblados. Y es que casi no hay lugares deshabitados en Gaza. En todo caso, las muertes de personas desarmadas se han elevado exponencialmente. Hasta comienzos de año, solían ser las víctimas de un ataque contra milicianos. Desde entonces, alcanzan el 63% de los fallecidos.