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"Había perdido energía y conciencia revolucionaria"

Raúl Castro destituye al ministro de Educación, el primer cambio de Gobierno desde que es presidente.- Fidel asume la responsabilidad

En lo que supone el primer cambio en el Gobierno de Cuba desde que Raúl Castro sustituyó a su hermano Fidel al frente del país, el Consejo de Estado ha destituido al ministro de Educación, Luis Ignacio Gómez, y ha nombrado en su lugar a Ana Elsa Velázquez. Según asegura Fidel Castro en un artículo publicado en la prensa oficial, el régimen ya no tenía "ninguna confianza" en Gómez porque había "perdido energía y conciencia revolucionaria". Además, sostiene que asume la "responsabilidad plena" de la decisión.

El cambio de López por Velázquez supone la primera remodelación del Gobierno cubano desde que, el pasado 24 de febrero, Raúl Castro sustituyó a Fidel al frente del Consejo de Estado ante la incapacidad de éste para seguir llevando las riendas del país debido a problemas de salud. En el comunicado emitido por el Consejo, se dice que "a propuesta del Buró Político del Comité Central" del Partido Comunista, López es destituido como ministro de Educación y sustituido por la nueva ministra. La nota no da razones del relevo y se limita a destacar los 30 años de experiencia de Velázquez en instituciones educativas, la última como rectora del Instituto Superior Pedagógico Frank País, de Santiago de Cuba.

Las razones el relevo las ha dado el ex presidente y aún líder del Partido Comunista de Cuba, Fidel (Raúl es el número dos del partido), que además sostiene que él ha tenido un papel en la destitución. "Apoyo resueltamente la decisión del Partido y el Consejo de Estado de sustituir al ministro de Educación", dice Fidel en el artículo publicado hoy. Gómez "estaba realmente agotado -explica el líder cubano-. Había perdido energía y conciencia revolucionaria. No debió pronunciar los últimos discursos y hablar de futuros encuentros de educadores del hemisferio y del mundo, exaltando una obra que fue fruto genuino de numerosos cuadros revolucionarios y no personal, como pretendía hacer creer a los invitados".

Ninguna confianza

"En el transcurso de diez años (Gómez) ha viajado al exterior más de 70 veces -continúa-. Durante los tres últimos lo hizo con la frecuencia de un viaje por mes, utilizando siempre el pretexto de la cooperación internacional de Cuba. Por este y otros elementos de juicio, no se tiene ya confianza en él; más claro todavía: ninguna confianza". "En este especial e importante caso, aparte de mis apreciaciones personales, fui consultado e informado plenamente", asegura el artículo, uno más de la serie Reflexiones.

"Espero que mis compatriotas comprendan que el trabajo forzoso que me impuso la naturaleza en esta etapa de mi vida me obliga, ante amigos y adversarios, a expresar lo que pienso sin subterfugios y con pruebas morales a mi alcance que son irrebatibles. Asumo, por tanto, la responsabilidad plena por esta decisión, sean cuáles fueren las reacciones y consecuencias", agrega Castro.