El jefe del ejército advierte a EE UU contra la aprobación de una condena del genocidio armenio

El Gobierno de Ankara discute un documento para que el Parlamento autorice operaciones en el norte de Irak

Ankara / Estambul - 15 oct 2007 - 10:13 UTC

El comandante en jefe del ejército turco ha advertido a EE UU contra la posible aprobación, por parte del Congreso estadounidense, de una resolución que califica de condena la muerte de cientos de miles de armenios a manos turcas durante la Primera Guerra Mundial. Para el general Yasar Buyukanit, si finalmente el Congreso aprueba un documento elaborado por el comité de Exteriores, será un hecho "triste y lamentable" y las relaciones militares entre ambos países ?Turquía es un aliado clave de EE UU en Oriente Próximo- "no volverán a ser las mismas".

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"Nuestras relaciones militares con EE UU no volverían a ser como han sido en el pasado" si finalmente se aprueba en la Cámara de Representantes (Cámara baja del Congreso de EE UU) la resolución elaborada por el Comité de Representantes. "No podríamos explicarlo a nuestra opinion pública. EE UU, en este sentido, se habría disparado en el pie".

Las palabras del general Buyukanit se producen en un momento muy delicado de las relaciones entre Washington y Ankara. La semana pasada, el Comité de Exteriores de la Cámara de Representantes aprobó una resolución en la que condena el genocidio armenio, que entre 1915 y 1917 costó la vida a entre 650.000 y 1,5 millones personas. Como consecuencia, Turquía llamó a consultas a su embajador en Washington, pese a que el Gobierno de George W. Bush intentó minimizar la importancia del documento.

EE UU necesita ahora más que nunca a Turquía, ya que es un aliado clave en Oriente Próximo ?es el único país musulmán de la OTAN- y su principal vía de abastecimiento para los soldados estadounidenses desplegados en Irak. Además de la resolución, Turquía está molesta con Washington porque, pese a sus promesas, el ejército estadounidense no ha actuado desde Irak contra las guerrillas kurdas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán, que, apostados en el lado iraquí de la frontera con Turquía, atacan posiciones turcas.

EE UU ha pedido a Ankara que no ataque a estas guerrillas más allá de su territorio, prometiendo una vez más que se ocupará de las guerrillas, pero Turquía ha decidido actuar por su cuenta. De momento, en la madrugada del sábado al domingo, bombardeó con artillería pesada posiciones del PKK dentro de Irak, cerca de la frontera. Esto contribuye a empeorar la situación en la única zona de Irak que permanece relativamente tranquila y afín a EE UU.

Además, el Gobierno turco anunció la semana pasada que pedirá la autorización del Parlamento para realizar incursiones terrestres más allá de la frontera iraquí y acabar de una vez por todas con los milicianos del PKK, que reclaman la soberanía sobre la región del Kurdistán, que comprende parte de Turquía e Irak. El Gobierno del islamista moderado Recep Tayipp Erdogan, líder del Partido para la Justicia y el Desarrollo, se encuentra reunido esta mañana para elaborar el texto que enviarán al Parlamento. El partido de Erdogan goza de una clara mayoría en la Asamblea turca.

Según se ha conocido, el Gobierno pedirá al Parlamento un permiso de un año de duración para realizar operaciones militares en el norte Irak contra los rebeldes del PKK, cifrados en unos 3.500. Erdogan ya dijo la semana pasada que está dispuesto a hacer frente a las críticas internacionales en caso de una operación militar en Irak: "El coste está ya calculado".

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