El G-8 destina 60.000 millones a la lucha contra las enfermedades infecciosas en África

Los siete países más industrializados más Rusia acuerdan un nuevo programa de ayuda contra el sida, la malaria y la tuberculosis

Los jefes de Estado y Gobierno de los siete países más industrializados del mundo más Rusia han aprobado un paquete de medidas para contribuir a la lucha contra las enfermedades infecciosas en África; en concreto, aportarán 60.000 millones de dólares para programas contra el sida, la tuberculosis y la malaria.

Más información
Las promesas de ayuda a África hechas en 2005 siguen sin cumplirse

El programa se basa en la iniciativa presentada hace dos semanas por el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para combatir estas tres enfermedades en el continente africano. Según ha explicado la ministra alemana de Cooperación Económica, Heidemarie Wieczorek-Zeul, EE UU aportará la mitad de la suma, mientras que los 30.000 millones restantes serán reunidos por los otros miembros del G-8.

La concesión del paquete de ayuda figura en la declaración sobre África que se aprobará al término de la reunión que celebran los países del G-8 con los presidentes o primeros ministros de Egipto, Argelia, Nigeria, Senegal, Sudáfrica, Ghana y Etiopía, así como representantes de la Unión Africana y el secretario general de la ONU.

La declaración asegura que los países del G-8 han cumplido también con los compromisos hacia África que asumieron durante la cumbre celebrada en la localidad escocesa de Gleneagles hace dos años. El más destacado de dichos compromisos establece que los países industrializados deberán dedicar el 0,7% de su producto interior bruto a la ayuda al desarrollo.

Nuevo intento frustrado de Greenpeace

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Ayer el intento fue por agua y hoy ha sido por aire, aunque en los dos casoso los activistas de Greenpeace no han conseguido su objetivo de alcanzar el balneario de Heiligendamm en el que se hospedan los líderes del G-8. La policía ha detenido a los manifestantes de esta organización cuando trataban de llegar a la sede de la reunión en un globo aerostático.

Tres helicópteros policiales han rodeado el globo y obligado a sus ocupantes a descender y aterrizar en campo abierto, donde docenas de policías a pie han detenido a los ecologistas y han requisado el aparato. El globo, del que colgaban varias pancartas gigantes con el texto G8 act now (G8 actúa ahora) tachado por la palabra failed (fracasado), había salido esta mañana de la playa de Evershagen, al este de Heiligendamm.

Bush, indispuesto

A pocas horas del final de la cumbre que han mantenido los representantes de los países más influyentes del mundo en Alemania, el presidente de Estados Unidos ha suspendido sus últimos encuentros debido a una indisposición. Al parecer, George W. Bush estaba ya vestido y preparado para su primera reunión del día, con el presidente francés, pero "no se sentía muy bien" -ha dicho su asesor político, Dan Bartlett- y ha pedido a Nicolas Sarkozy que la reunión tuviera lugar en su cuarto."No sabe si por algo que comió ayer por la noche o hoy", ha explicado Bartlett a la prensa. Horas después, ha retomado su agenda y ha podido hacerse con sus compañeros del G8 la foto de familia de la Cumbre. Tras ella, se le ha visto conversar animadamente con la canciller alemana, Angela Merkel, o el presidente ruso, Vladimir Putin.No obstante, el estado de Bush no debe de ser muy grave pues su asesor a llegado a bromear sobre el tema y ha dicho que Bush "no quiere hacer lo mismo que su padre", en referencia a una cena de Estado en Tokio en 1992, en la que el entonces presidente George Bush vomitó delante del primer ministro japonés, Kiichi Miyazawa.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS