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Reportaje:

La contaminación devora Santiago de Chile

El mayor uso del petróleo y la ausencia de lluvias provocan la segunda preemergencia ambiental en 2007

Vista de la ciudad de Santiago de Chile, con la cordillera de los Andes al fondo, bajo la segunda situación de preemergencia ambiental en 2007 debido a la alta contaminación.
Vista de la ciudad de Santiago de Chile, con la cordillera de los Andes al fondo, bajo la segunda situación de preemergencia ambiental en 2007 debido a la alta contaminación. EFE

La capital chilena amaneció ayer bajo su segunda situación de preemergencia ambiental de 2007 por el aumento de la contaminación, en parte debido al uso de petróleo en la industria tras reducirse el gas que Chile importa de Argentina. El país suramericano importa 22 millones de metros cúbicos diarios de gas, pero desde 2004 el suministro ha sufrido periódicos recortes debido al aumento de la demanda interna en el vecino país y la falta de inversiones para explorar y explotar nuevos yacimientos. Esta semana, según fuentes del sector, el flujo de gas argentino a Chile ha fluctuado entre 1,5 y 1,8 millones de metros cúbicos diarios, lo que sólo permite mantener el suministro de la red domiciliaria.

Las medidas restrictivas adoptadas significan que el 60% de los vehículos sin convertidor catalítico y el 20% de los que tienen ese dispositivo no pudieron circular ayer, lo que supuso unos 320.000 automóviles menos en las calles, según las autoridades.

La medida se adoptó después de que varias de las estaciones de medición detectaran el miércoles "un nivel crítico", esto es, más de 200 y en algunos casos más de 300 microgramos de partículas nocivas por metro cúbico de aire

La gobernadora regional, Adriana del Piano, precisó que el funcionamiento de autobuses antiguos, el mayor uso del petróleo por la industria y la ausencia de lluvias ha aumentado la contaminación.

En lo que va del año se han registrado, además, siete episodios de alerta ambiental preventiva. Del Piano indicó que la lluvia es fundamental para superar la situación.

Según la Dirección de Meteorología, el déficit de lluvias hasta el momento en la capital chilena es de 63,4% y las probabilidades de que llueva son bastante bajas.

La gobernadora recordó que se ha prohibido el uso de leña en las calefacciones, mientras que se han paralizado 514 fuentes fijas (industrias, calderas y otras instalaciones) de emisiones.

Las autoridades también llamaron a la población a "evitar actividades físicas y deportivas exigentes" y recomendaron que los menores de cinco años, ancianos, mujeres embarazadas y enfermos crónicos se abstengan de transitar por lugares de alta contaminación.

Enclavada en un valle rodeado de montañas, Santiago de Chile es considerada una de las ciudades más contaminadas de Latinoamérica, principalmente en la época de otoño-invierno (marzo a septiembre), cuando se produce un fenómeno de inversión térmica en la zona. Ello significa que el aire es más helado a baja altura, lo que hace que las partículas nocivas se concentren a nivel del suelo, a lo que se agrega la ausencia de vientos que las dispersen.