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Estados Unidos y la Unión Europea firman un acuerdo de 'cielos abiertos'

La iniciativa permitirá a las aerolíneas europeas volar desde cualquiera de los 27 países de la Unión Europea a cualquier punto de EE UU y viceversa

La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el comisario europeo de Transporte, Jacques Barrot, han firmado el acuerdo de cielos abiertos entre la UE y EE UU que liberaliza el tráfico aéreo a ambos lados del Atlántico. Este acuerdo, pactado a principios de este año, abre los mercados transatlánticos a una mayor competitividad a partir del próximo año y elimina barreras muy restrictivas establecidas durante la II Guerra Mundial.

La iniciativa permitirá a las aerolíneas europeas volar desde cualquiera de los 27 países de la Unión Europea a cualquier punto de EE UU y viceversa. "El sector de aerolíneas europeo ya está sintiendo los efectos de forma positiva, con planes para nuevos servicios y señales de un enfoque mucho más flexible y dinámico con respecto a las inversiones", ha destacado Jacques Barrot, vicepresidente de la Comisión Europea, en un comunicado.

Por su parte, Rice ha afirmado durante la ceremonia de firma, en la Sala de Tratados del Departamento de Estado, que el acuerdo es "un logro extraordinario", que representa "un primer paso" para regularizar los acuerdos de transporte aéreo entre Europa y Estados Unidos. Ambas regiones soportan el 60% del tráfico aéreo mundial. El acuerdo de cielos abiertos facilitará previsiblemente las fusiones y adquisiciones de aerolíneas y creará 80.000 puestos de trabajo en cinco años.

"Liberalización total"

El pacto entrará en vigor el 30 de marzo del 2008, seis meses después de la fecha prevista por exigencias del Reino Unido, que pretendía una moratoria para el aeropuerto londinense de Heathrow que finalmente se extenderá a todos los estados. Sesenta días después, en junio del 2008, comenzará la segunda ronda negociadora, en la que Europa pretende profundizar en las posibilidades de participación de empresas europeas en las americanas, y dar pasos hacia la "liberalización total" del mercado aéreo.

En sus actuales términos, el acuerdo permite a las empresas estadounidenses adquirir hasta el 49,9% del capital de las europeas, aunque éstas no podrán superar el tope del 25% en sus adquisiciones en EE UU con derecho a voto.

Otra de las fechas clave para este acuerdo será el 2010, ya que entonces se revisarán sus resultados, y si los estados europeos no lo encuentran satisfactorio, se podrán suspender algunos elementos del mismo.

Los efectos inmediatos del pacto, fraguado durante cuatro años y 11 rondas negociadoras, serán billetes de avión más baratos, 80.000 nuevos empleos, unos beneficios económicos de hasta 12.000 millones de euros, y un aumento del tráfico de pasajeros sobre el Atlántico del 50% en cinco años, hasta los 76 millones de personas. Otra de las ventajas será que se tenderá a hacer equivalentes las medidas de seguridad para los pasajeros, por lo que no habrá que duplicar los controles en el país de origen y en el de destino.

La aerolínea de bajo coste Ryanair estudia la posibilidad de establecer servicios transatlánticos desde Dublín, Fráncfort y Barcelona a Nueva York, Dallas y San Francisco. Virgin Atlantic también planea ampliar sus rutas, posiblemente con nuevos vuelos a EEUU desde París, Zúrich y otras ciudades en los próximos años. La irlandesa Aer Lingus también barajar establecer nuevas rutas.