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Los restos de Sadam Husein, enterrados en un panteón familiar junto a sus dos hijos

Miles de iraquíes acuden en masa a la ciudad natal del ex dictador

Madrid / Bagdad / Washington / Dubai
Primeras imágenes de la ejecución de Sadam, ofrecidas por la televisión estatal Al Iraquiya.
Primeras imágenes de la ejecución de Sadam, ofrecidas por la televisión estatal Al Iraquiya. EFE

El ex mandatario iraquí Saddam Husein, ejecutado este sábado en Bagdad tras ser condenado a muerte por su implicación en una matanza múltiple en 1982, ha sido enterrado este domingo en Tikrit, su ciudad natal, poco antes del amanecer. Husein descansa en un panteón familiar al lado de las tumbas de sus dos hijos, también enterrados en esta ciudad situada al norte de Bagdad. Un reducido número de personas ha asistido a la ceremonia realizada en Ouja, una pequeña barriada de las afueras de Tikrit, a 130 kilómetros de Bagdad.

Miles de iraquíes acuden en masa a la ciudad natal del ex mandatario Sadam Husein, donde ha sido enterrado, en un panteón familiar, cerca de dos de sus hijos, 24 horas después de morir ahorcado, tras ser condenado a la pena capital.

Mientras que un reducido número de personas ha asistido a la ceremonia realizada en Ouja, una pequeña barriada de las afueras de Tikrit, a 130 kilómetros de Bagdad. Funcionarios del Gobierno iraquí pretendían enterrar a Husein en un principio en una tumba no identificada para evitar que el lugar se convirtiese en un paraje de peregrinación para sus fieles.

Pero la opción de enterrar al ex presidente en Tikrit fue ganando enteros después de las negociaciones mantenidas en Bagdad entre funcionarios del Gobierno, mandos estadounidenses y una delegación encabezada por el gobernador de la provincia de Salahuddin, Hamad Hamoud Shagtti, según expresó la televisión por satélite árabe Al-Arabiya. El propio Shagtti y el jeque Ali Al-Nidawi, líder del clan de Husein en Ouja, han organizado la vuelta del cuerpo del ex mandatario a Ouja, adonde ha llegado de madrugada. Posteriormente, el antiguo líder iraquí ha sido enterrado cerca de donde yacen los restos de sus hijos Odai y Qusai, así como uno de sus nietos, que murieron en un tiroteo con las fuerzas estadounidenses en Mosul en julio de 2003.

La ejecución de Sadam tuvo lugar minutos antes de las 06.00 horas , en el primer día de la gran fiesta musulmana del Sacrificio, cuando la trampilla del patíbulo donde el ex dictador de Irak aguardaba su muerte por ahorcamiento se abrió hacia el vacío. La televisión iraquí retransmitió imágenes de los momentos previos a su ejecución, en las que se podía ver a un Husein tranquilo, hablando con sus verdugos de camino a la horca. A lo largo de la jornada de ayer, en lo que se interpreta como una primera respuesta de los suníes baazistas, una cadena de atentados ha acabado con la vida de al menos 70 personas.

Poco después de la ejecución del ex dictador, el primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, hizo un llamamiento a los seguidores de Sadam Husein para que cambien su estrategia política. "Insto a los simpatizantes del antiguo régimen a revisar su postura, ya que la puerta sigue abierta para todos aquellos cuyas manos no estén manchadas con sangre inocente, para que ayuden a reconstruir un Irak para todos los iraquíes", anunció en un comunicado.

La ejecución se llevó a cabo sólo cuatro días después de que el Tribunal de Casación de Irak ratificara la sentencia. El juez Abbawi, que estuvo presente en la ejecución, afirmó a los medios de comunicación que Sadam Husein "rechazó que le cubrieran su cabeza antes de que le pusieran en la horca, y así fue ejecutado". "Tenía en la mano un Corán, leyó las frases de la profesión de fe musulmana -'No hay más Dios que Alá y Mahoma es su profeta'- y no se dirigió en ningún momento al pueblo".

Por su parte, el consejero de Seguridad Nacional de Irak, Muafaq al Rubai afirmó que el ex dictador "pareció sólido y no se resistió a la muerte". "No, no temía la muerte. Cuando se acercó al lugar donde está la horca me miró y me pidió que no tuviera miedo", declaró Rubai a la televisión estatal iraquí 'Al Iraquiya'. La única petición de Saddam Hussein fue que su copia del Corán "fuera entregada a un hombre que se llama Bandar". Según Al Rubai, el cadáver de Sadam Husein será entregado a su familia, aunque no detalló cuándo. La hija mayor del ex dictador, Raghad Sadam, ha pedido que su padre sea enterrado en la capital yemení, Saná, para que el cadáver sea trasladado a Irak "tras la salida de la tropas de ocupación".

Más de 70 muertos

Momentos después de la ejecución, las autoridades iraquíes impusieron un toque de queda de cuatro días en Tikrit, la ciudad natal de Sadam, así como en varias localidades cercanas, en previsión de posibles disturbios por la ejecución de Sadam. En otras regiones de mayoría chií podían verse a grupos grupos chíies disparando al aire en señal de alegría, igual que en las regiones kurdas, que acusan al ex dictador de la muerte de decenas de miles de kurdos durante la campaña de Al Anfal (Botín de guerra), lanzada por el Ejército contra el Kurdistán a finales de los años ochenta.

En los barrios y ciudades suníes no se ha registrado ninguna reacción popular y sólo se escucharon los gritos de “Alahu Akbar“ (Dios es el más grande) desde las mezquitas, con ocasión del inicio de la fiesta musulmana de Eid al Adha (el Sacrificio). Sin embargo, las reacciones violentas no se hicieron esperar y una cadena de atentados asoló Bagdad a lo largo del día, ataques que se interpretaron como una respuesta de los suníes baazistas partidarios de Saddam Hussein.

Unas 77 personas han muerto y un centenar más han resultado heridas en dos ataques diferentes. El más grave de ellos, aunque ha sido el que menos víctimas ha dejado, ha tenido lugar en el noroeste de Bagdad, en el barrio de Hurriya, donde dos coches bombas han destrozado una calle comercial y un tercero ha reventado cerca de una escuela de primaria. En Kufa, al sur de la capital, otro coche bomba se ha llevado la vida de 35 personas y ha herido a otras 45.