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Raúl Castro, la mano de hierro a la sombra de Fidel

El hermano pequeño del líder cubano siempre ha dirigido las fuerzas armadas, afianzando su presencia en los sectores clave

Raúl Castro, designado hoy temporalmente por su hermano Fidel para regir los destinos de Cuba durante su convalecencia, tiene 75 años, cinco menos que el primogénito, y ha estado desde siempre a la sombra de su hermano, desde donde dirige con mano de hierro el ejército cubano, pilar fundamental del régimen. También desde ese segundo plano ha compartido todas las vicisitudes de la Revolución.

Desde el 26 de julio de 1953, en el que participó en la toma del cuartel Moncada, Raúl, un hombre discreto, alejado de la parafernalia que siempre ha rodeado a Fidel, colecciona desde hace medio siglo los cargos de número dos de la Revolución: primer vicepresidente del Consejo de Estado (Gobierno), segundo secretario del Partido Comunista y el temido ministro de las Fuerzas Armadas revolucionarias.

"Indudablemente, es el camarada que tiene la mayor autoridad después de mí y la mejor experiencia. También posee todas las cualidades para sucederme", dijo de él Fidel Castro en 2001. Pequeño, escurridizo, Raúl es un pobre orador, apagado y desprovisto del carisma de su hermano, grande, atlético, dotado de una elocuencia maratoniana y de una verdadera pasión por los medios de comunicación. En el plano ideológico, siempre se ha considerado a Raúl como más pragmático y favorable a reformas inspiradas en la experiencia china y vietnamita, a donde ha viajado en muchas ocasiones.

Pero entre los dos hermanos, la relación siempre ha sido estrecha y el mayor ha velado por que Raúl, nacido el 3 de junio de 1931 en Birán, al sur de Cuba, tuviera la misma educación que él en los mejores colegios jesuitas del país. Después, renegó de la educación católica y abrazó el marxismo, afiliándose a los 22 años en el Partido Comunista. En su seno, participó en el fallido asalto al cuartel Moncada en 1953, preludio del triunfo de la revolución contra el dictador Batista seis años después. Por el asalto estuvo encarcelado y fue liberado junto a otros supervivientes en 1955. Entonces marchó a México, donde se preparó la revolución de los barbudos, con su hermano y Ernesto Che Guevara, que finalmente derrocó a Batista en 1959. Igualmente, participa durante los años previos al triunfo en la guerrilla de Sierra Maestra que termina derrocando al dictador y entra triunfante en La Habana. Ya desde el inicio del régimen castrista, Raúl se encarga de dotar al nuevo orden de un ejército y de unos servicios secretos instrumentos eficaces para su supervivencia y para las ambiciones internacionales de su hermano mayor.

Bajo su férreo mando, el ejército cubano ha ido cobrando cada vez mayor presencia en los sectores clave de la economía, especialmente en el turismo, donde controla la mayor parte de las actividades y de los hoteles mediante el grupo Gaviota. Frente al vecino del norte, EE UU, Raúl siempre ha cultivado el enfrentamiento a imagen de su hermano, aunque ha expresado algunas señales de apertura inesperada, como cuando en 2001 abogó por normalizar relaciones con Washington.

Su esposa, Viloma Espín, verdadera primera dama del régimen, que también formó parte de la guerrilla de Sierra Maestra, preside la federación de mujeres cubanas desde hace cerca de 50 años. La pareja tiene cuatro hijos y ocho nietos.