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El represor argentino Miguel Etchecolatz deberá purgar una condena anterior en una cárcel común

El ex policía fue condenado a 23 años de prisión en 2004 pero consiguió el beneficio del arresto domiciliario por razones de edad, ya que superaba los 70 años

Miguel Etchecolatz, represor durante el Gobierno militar argentino que se somete al primer juicio oral y público por violaciones de los derechos humanos celebrado tras la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, deberá purgar una condena anterior en una cárcel común.

Así lo determinó ayer el Tribunal Oral Federal de la ciudad de La Plata, tras considerar que el ex comisario "es peligroso para sí y para terceros" por esconder un arma de fuego en su casa en Mar del Plata, ciudad a unos cuatrocientos kilómetros al sur de Buenos Aires.

Según confirmaron fuentes judiciales, el tribunal revocó el beneficio del arresto domiciliario del que gozaba Etchecolatz para purgar condenas anteriores por otros delitos cometidos durante el Gobierno militar (1976-1983).

El ex policía fue condenado en 2004 a 23 años de prisión por haber sido encontrado culpable de 73 casos de torturas, pero tras ese fallo consiguió el beneficio del arresto domiciliario por razones de edad, ya que superaba los 70 años.

Etchecolatz también fue condenado por el secuestro y cambio de identidad de Carmen Sanz, hija de desaparecidos de nacionalidad uruguaya, durante la dictadura.

El represor, que según sus abogados tiene una "enfermedad terminal", será trasladado a una unidad del Servicio Penitenciario Federal.

Etchecolatz, quien fue director de Investigaciones de la policía bonaerense durante el régimen militar, es sometido desde el martes pasado a un juicio oral y público por seis casos de homicidio, tortura y privación ilegítima de la libertad durante la dictadura.

Proceso histórico

Este es el primer proceso que llega a juicio después de que el Parlamento anulase en 2003 las leyes de Punto Final (1986) y Obediencia Debida (1987), que habían librado de responsabilidades a más de un millar de represores. El máximo tribunal del país, la Corte Suprema de Justicia, ratificó hace un año la nulidad de ambas leyes.

Las agrupaciones defensoras de los derechos humanos en Argentina, algunas de las cuales actúan como querellantes en la causa contra Etchecolatz, han calificado de "histórico" el proceso, que durará unos tres meses.

El presidente argentino, Néstor Kirchner, dijo ayer en Madrid, donde está en visita oficial, que "seguramente habrá muchas presiones, serán días de mucho nerviosismo y seguramente tratarán de justificar lo injustificable" en el juicio a Etchecolatz, a quien llamó "el innombrable".

Entre los que fueron citados a declarar figuran los ex presidentes María Estela Martínez de Perón (1974-1976), quien reside en España, y Raúl Alfonsín (1983-1989), además del titular provisional del Senado durante el Gobierno de la primera, Italo Luder.