Bachelet encabeza las presidenciales de Chile pero será necesaria una segunda vuelta

La socialista obtiene un 45,76% de los votos con el 82,44% escrutado

Madrid / Santiago - 12 dic 2005 - 01:03 UTC

El primer cómputo oficial entregado por el Ministerio del Interior confirma que la médico socialista Michelle Bachelet, representante del oficialismo de centro-izquierda, ha logrado la mayoría de votos en las elecciones presidenciales y parlamentarias que se han celebrado este domingo en Chile, aunque las cifras también ratifican que habrá una segunda vuelta el próximo 15 de enero, en la que la líder de la coalición gobernante se deberá enfrentar al empresario opositor de derecha.

Con el 82,44% de los votos escrutados, la socialista Bachelet ha obtenido el 45,76% de preferencias, seguida por el empresario Sebastián Piñera, quien ha logrado el 25,65%. En tercer lugar se encuentra el ex alcalde del Ayuntamiento de Santiago, Joaquín Lavín, con un 23,32% de los sufragios, mientras que cierra las preferencias el candidato de la izquierda extraparlamentaria y los humanistas verdes, Tomás Hirsch, con un 5,5%.

El candidato ultraconservador, Joaquín Lavín, ha aceptado su derrota y ha entregado su apoyo al derechista Sebastián Piñera. En su intervención ayer ante sus partidarios en Santiago dijo: "Sebastián, la sociedad de la que yo he hablado funcionó, por primera vez tenemos más votos (juntos) que la Concertación".

Los responsables de campaña de la fuerza favorita estaban preocupados por la tendencia a la baja de Bachelet, una candidata muy popular que fue perdiendo puntos en las encuestas a medida que avanzaba la campaña. Los sondeos le otorgaban un 46% de intención de voto. "Si bajamos más y sacamos un 43% será un mal resultado con vistas a la segunda vuelta", reconocía a EL PAÍS un alto dirigente del Partido Socialista. Tras emitir su sufragio, Bachelet se ha mostrado convencida ante los periodistas de su victoria en los comicios. El candidato vencedor debía obtener el 50,01% del voto emitido, según informan desde Santiago de Chile Jorge Marirrodriga y Manuel Délano.

Cambio de estrategia para la segunda vuelta

El candidato de RN, Sebastián Piñera, multiplicó durante la campaña los mensajes de moderación aspirando a arrancar votos del sector más centrista de la Concertación. En la izquierda extraparlamentaria, los sondeos anticipaban que Hirsch obtendría cerca del 7%, frente al 5,5% que logra según los primeros datos oficiales.

La estrategia electoral variará notablemente en la segunda vuelta, en la que todas las encuestas auguran un holgado triunfo oficialista, cubriendo aquellos aspectos que fueron dejados de lado por Bachelet hasta la etapa final de la campaña. A saber, una mayor identificación de la candidata con Ricardo Lagos —el presidente más popular a la hora de dejar el cargo en la historia de Chile—, más participación de todas las tendencias internas de la Democracia Cristiana y una mayor presencia de la familia de Bachelet en la campaña.

También comicios parlamentarios

Unos 8,2 millones de chilenos estaban inscritos para votar en unos comicios donde se elegía al jefe del Estado para los próximos cuatro años, a partir del 11 de marzo, y se renovaban totalmente la Cámara de Diputados, con 120 escaños y la mitad del Senado, que en la próxima legislatura tendrá 38 cupos por el término de los senadores vitalicios y designados.

Aunque oscurecidas por las presidenciales, en las elecciones parlamentarias se espera un nuevo triunfo de la coalición de centro-izquierda sobre la alianza de la derecha. Incluso, según las encuestas, la ventaja que obtengan los partidos del Gobierno puede ser más amplia que la de Bachelet sobre la suma de ambos candidatos presidenciales de la derecha. Dos partidos disputarán el mayor número de parlamentarios, la Democracia Cristiana y la derechista UDI. Los pronósticos también apuntan a que el Partido por la Democracia (PPD) y el Partido Socialista experimentarán subidas. Ambos, junto con el Partido Radical, mantendrán a la izquierda como la principal fuerza dentro de la coalición gobernante.

El triunfo de los partidos de centroizquierda sobre la derecha, sin embargo, no tendrá una equivalencia similar en número de escaños, por el peculiar sistema electoral chileno, en que la mayoría debe duplicar a la minoría para obtener los dos cupos que se disputan en cada distrito o circunscripción. Este sistema fue concebido por la dictadura para garantizar en el Congreso una derecha equivalente al centroizquierda. Los pronósticos indican también que los comunistas seguirán fuera del Parlamento, como han estado desde el regreso de la democracia, debido al sistema electoral que no abre cupos para las minorías.

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