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Crónica:EL FIN DE UN PAPADO

Juan Pablo II ha muerto

El Sumo Pontífice de la Iglesia Católica fallece a los 84 años tras dos días de agonía

Las campanas de las iglesias del mundo, desde Jerusalén a Santiago de Compostela, doblan a muerto. El Papa Juan Pablo II, cuyo nombre de pila era Karol Wojtyla y que adoptó el de su predecesor al ser nombrado Sumo Pontífice, ha muerto esta noche a los 84 años de edad tras debatirse los tres últimos días entre la vida y la muerte. El fallecimiento del líder espiritual de más de 1.100 millones de personas en todo el mundo se ha producido a las 21.37 horas en sus aposentos, según ha confirmado el portavoz vaticano, el español Joaquín Navarro Valls. Nacido el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, una pequeña ciudad a 50 kilómetros de Cracovia (Polonia), se ordenó sacerdote en noviembre de 1946 y, 32 años después, se convirtió en el primer Papa no italiano en los últimos 455 años de historia de la Iglesia Católica. Wojtyla, 264 sucesor del apóstol San Pedro, fue elegido Papa el 16 de octubre de 1978 y su Pontificado, de 26 años y medio, ha sido el tercero más largo. Su funeral se celebrará el 6 de abril en la basílica de San Pedro.

El breve comunicado oficial del Vaticano, hecho público por Navarro Valls en la sala de prensa minutos después de las 22.00 horas, es el siguiente: "El Santo Padre ha fallecido esta tarde a las 21.37 horas en su apartamento privado. Se han puesto en marcha todos los procedimientos previstos en la Constitución Apostólica 'Universi Dominici Gregis", promulgada por Juan Pablo II el 22 de febrero de 1996". Al mismo tiempo que los medios de comunicación de todo el mundo recogían el óbito, la muerte del Papa polaco ha sido comunicada a los fieles congregados en la Plaza de San Pedro, unos 70.000 según el diario italiano La Repubblica, que se preparaban para pasar su segunda noche consecutiva de viligia por el Papa. La multitud ha acogido la trsite noticia entre lágrimas, con un profundo pesar y en silencio como muestra de recogimiento y respeto.

Tres luces encendidas

Poco antes del anuncio, se habían apagado las luces de las dependencias del Papa, en el tercer piso del Palacio Apostólico del Vaticano, y se han vuelto a encender de repente, señal que indicaba a los cardenales que ya podían dar la noticia. Por primera vez en los últimos días, las tres ventanas frente a la Plaza de San Pedro aparecen ahora iluminadas. En medio del rezo del rosario, con el que los creyentes querían acompañar al anciano Pontífice en los últimos momentos de su vida, el cardenal polaco Edmund Szoka, encargado de oficiar el rosario de esta noche, ha anunciado el fallecimiento con la frase "acompañemos al Santo Padre". El secretario vaticano, Angelo Sodano, ha entonado en la Plaza el canto fúnebre "de profundis", dedicado al Santo Padre. Posteriormente, ha recitado una plegaria ante los fieles, muchos de los cuales lloraban.

Los prelados que se encontraban en la escalinata han invitado al silencio para "acompañar al Papa en sus primeros pasos al cielo". A los pocos minutos han comenzado a repicar a muerto las campanas de la Basílica de San Pedro, como manda el ritual, mientras siguen llegando fieles -unos cien mil en total- para rezar por el Papa Juan Pablo II. Según esta tradición, el cardenal Camarlengo, el español Eduardo Martínez Somalo, ha hecho el reconocimiento oficial del Papa para confirmar su muerte. El rito consiste en golpear tres veces la frente del Pontífice con un martillo de plata, que figura en el escudo de armas pontificio, mientras llama al difunto por su nombre de pila. Un segundo funcionario, el maestro de Cámara, ha roto el anillo de Pescador del Pontífice para evitar cualquier eventual falsificación de documentos papales. Las campanas de todo el mundo tocan esta noche por el difunto Papa.

Tres días de agonía

Sus funerales se celebrará el 6 de abril en la basílica de San Pedro y se prolongarán durante tres días. Se espera que un millón de personas acudan a Roma para las exequias. En los dos días precedentes al del funeral el cadáver será expuesto en la Basílica Vaticana, para que sea venerado por los fieles. El Papa será enterrado en la cripta de la basílica de San Pedro no antes de cuatro días de su muerte ni más allá de seis. El fallecimiento de Juan Pablo II se ha producido en la vigilia de la festividad de la Divina Misericordia, instituida por él para honrar el culto impulsado por la santa polaca Faustina Kowalska. El cardenal Sodano oficiará mañana por la mañana una misa en la plaza de San Pedro por el alma de Juan Pablo II, según ha anunciado el número tres del Vaticano, el arzobispo argentino Leonardo Sandri.

El estado de salud del Papa, aquejado de Parkinson y que arrastraba las secuelas de atentado que sufrió en 1981, se agravó el miércoles, día en el que se le implantó una sonda nasogástrica y en el que se produjo su última aparición pública. El Papa más mediático de la historia se asomó a la ventana para impartir la bendición e intentó hablar, sin éxito, entre ostensibles gestos de rabia y dolor. Su voz se escuchó por última vez el 13 de marzo, cuando bendijo a los fieles desde el Hospital Gemelli de Roma. El jueves, sufrió una bajada de tensión y un shock séptico debido a una grave infección urinaria. A pesar de los esfuerzos de los médicos, que le administraron antibióticos para cortar la fiebre, el Papa no mejoró en ningún momento y ha pasado el viernes y el sábado entre la vida y la muerte.

Sus últimas palabras

El último parte médico se había emitido a las 19.20 horas de hoy y fue un breve texto escrito y no una comparecencia de Navarro Valls. Según este comunicado, estaba "gravísimo" y sufría una "fiebre alta", aunque reaccionaba cuando se le hablaba. Por la mañana, sobre las 11.30 horas, el portavoz hizo su última comparecencia pública hasta el momento, en la que explicó que que "desde el alba de hoy" había comenzado a observarse una progresiva "pérdida de la consciencia" aunque no estaba "en coma", ya que a veces cuando se le hablaba reaccionaba y abría los ojos. Las últimas palabras de este gran comunicador, del que todos destacan su contribución a la caída del comunismo, fueron dirigidas a los jóvenes cuando ayer dictó un saludo para ellos, que los colaboradores reconstruyeron como "os he buscado y ahora habéis venido hacia mi. Os lo agradezco".

El Papa nombró a cerca de la mitad de los santos y beatos de toda la historia -482 canonizaciones y 1.339 beatificaciones-. Entre los principales episodios de su Pontificado, en los que escribiró 14 encíclicas, cinco libros y 42 cartas apostólicas, está la primera visita de un Papa a una iglesia luterana (Roma, 1983), la primera a una sinagoga (Roma, 1986) y la Jornada Mundial de Oración por la Paz (Asís, 1986). Conocido como el Papa viajero, realizó 104 viajes fuera de Italia y 146 en el país. En total, recorrió más de 1,3 millones de kilómetros, 29 veces el perímetro de la Tierra. A España viajó en cinco ocasiones, la primera en noviembre de 1982 y la última en mayo de 2003. Finalmente, ha muerto sin pisar ni China ni Rusia, pero sí viajó a Tierra Santa en 2000.

Cónclave para elegir sucesor

Tras la muerte del Papa comienza el periodo llamado de sede vacante, gobernado por el Colegio de los Cardenales -183 purpurados-. Los cardenales deben reunir en un cónclave para proceder a la elección del nuevo Romano Pontífice no antes de 15 días después ni después de 20 de la vacante de la sede apostólica. El número de cardenales con derecho a voto -los que tienen menos de 80 años- y que pueden formar parte del Cónclave son 117, seis de ellos españoles.

También existe un purpurado in pectore, es decir, nombrado cardenal en secreto por motivos se seguridad o personales, y que elevaría a 118 el número de los electores. Según la última reforma del procedimiento, de 1996, la fórmula de elección es el voto secreto por mayoría de dos tercios, o bien, si después de sucesivas votaciones ningún candidato lo logra, por mayoría absoluta.

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