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Los secuestradores entregan a los periodistas franceses a otro grupo iraquí

El embajador francés en Bagdad asegura que los dos periodistas secuestrados "siguen vivos"

La suerte de los dos periodistas franceses en Irak es ahora mismo un misterio. Según ha declarado el ministro francés de Cultura y Comunicación, Renaud Donnedieu de Vabres, Christian Chesnot y Georges Malbrunot "no están ya en manos de los secuestradores en las que se encontraban". Esto no quiere decir, al parecer, que hayan sido liberados aún, ya que el director de Le Figaro, diario con el que colaboran los periodistas, ha afirmado el Ejército Islámico de Irak, el grupo que los secuestró, los ha entregado a otro grupo, al parecer suní y favorable a su liberación.

Donnedieu de Vabres ha especificado que el hecho de que ya no estén en manos de sus secuestradores no quiere decir que esté libres. Ha afirmado que "sabemos que están vivos y que ya no están en manos de los secuestradores" que los capturaron el 20 de agosto en Irak, aunque aún no están "definitivamente seguros" bajo supervisión de las autoridades francesas. La información facilitada por el ministro va en sintonía con lo afirmado por el director del diario parisino, Jean de Belot, que ha dicho que Chesnot y Malbrunot han pasado de manos del Ejército Islámico de Irak a las de otro grupo islámico, de tendencia suní que, "por lo que sabemos de estos días, es favorable a la liberación de los rehenes". En declaraciones a la emisora France Info, Belot ha expresado su confianza en un final feliz, aunque se ha mantenido cauto.

Antes de que se divulgara esta información, las autoridades francesas parecían cada vez más optimistas sobre la suerte de los dos periodistas secuestrados en Irak el pasado 20 de agosto. Pese a haberse cumplido sobradamente el ultimátum de sus captores, que exigían la retirada de la ley que prohíbe el velo en las escuelas públicas -que hoy ha entrado en vigor sin incidentes-, el Gobierno francés ha comenzado a expresar cierta confianza en un final feliz. Tras conocer esta tarde las palabras del embajador francés en Bagdad, que aseguraba que los rehenes "están vivos, con buena salud y se les trata bien", el ministro de Interior, Dominique de Villepin, ha admitido que las noticias que recibe el Gobierno galo "son positivas y van en la buena dirección, por lo que podemos esperar un feliz desenlace".

Tras varios días de intenso despliegue diplomático, el embajador francés en Irak, Bernard Bajolet, que ha asegurado que los reporteros "están vivos, con buena salud y son bien tratados". Se trataba de la primera información positiva desde que el 28 de agosto se supo, a través de un vídeo enviado a Al Yazira, que Christian Chesnot y Georges Malbrunot estaban en poder del Ejército Islámico de Irak, que exigía la derogación de la ley del velo como precio por la vida de los dos periodistas. Tras las palabras de Bajolet, Villepin, en declaraciones a la televisión pública France 2, se ha unido al optimismo en la creencia de que "podemos esperar un feliz desenlace" del caso. El ministro ha justificado sus afirmaciones en que "las noticias que tenemos esta tarde van en la buena dirección". En todo caso, ha querido mantener la prudencia al decir que la "complejidad de la situación en Irak no nos permite predecir nada. Más que nunca, se impone el espíritu de responsabilidad y de la prudencia hasta que no tengamos en nuestras manos a nuestros compatriotas".

El ministro francés de Exteriores, Michel Barnier, que se desplazó a Oriente Próximo en cuanto se supo con seguridad que se trataba de un secuestro, se ha unido a las declaraciones de Villepin, esta vez en la cadena qatarí Al Yazira. Barnier ha asegurado que no espera un fatal desenlace del secuestro, expresando su confianza en que los captores "recurran a la razón" y "respondan positivamente a los llamamientos" internacionales, especialmente del mundo árabe e islámico. "Solo esperamos una solución positiva", ha dicho, agradeciendo los esfuerzos de gobiernos, organizaciones y personalidades árabes para ayudar a liberar a los reporteros.

También el director del diario Le Figaro, Jean de Belot, expresaba pocas horas antes su convencimiento de que los periodistas aún no han sido asesinados. "Las autoridades francesas estaban en la noche del miércoles casi seguras de que Christian Chesnot y Georges Malbrunot están vivos", ha dicho De Belot a la emisora Europa 1. Además, ha anunciado que los "emisarios" franceses que se han desplazado a Irak han establecido un "contacto indirecto" con los secuestradores, que ha calificado de "serio".

Esfuerzos diplomáticos sin resultados

El pasado 20 de agosto se perdió el contacto con los dos reporteros. Ocho días más tarde, en un mensaje retransmitido por Al Yazira, un grupo islamista amenazó con matarles si el Gobierno francés no retiraba en 48 horas la ley que prohíbe el velo islámico y otros signos religiosos en las escuelas públicas.

Hasta el momento, todos los esfuerzos diplomáticos y la unánime protesta de los franceses (comunidad musulmana incluida) han resultado inútiles. Hoy, cuando los primeros colegios abren sus puertas y, por tanto, comienza a aplicarse la normativa que prohíbe los símbolos religiosos en las aulas, todo el país retiene la respiración y aguarda con angustia el fin del secuestro.

Barnier, lleva dos días en Oriente Próximo atendiendo a mandatarios y medios de comunicación árabes para tratar de buscar una salida. Su segundo, Jean Pierre Lafon, se desplazó a Bagdad para tratar la crisis sobre el terreno. También el líder de la Autoridad Nacional Palestina, Yasir Arafat, o el propio Papa han pedido su libración. Pero hasta ahora todo ha resultado en vano. El último intento corre por cuenta del Consejo Francés de Culto Musulmán, un organismo representativo de la religión islámica en Francia, que ha enviado una delegación a Irak. Por el camino ha hecho un alto en Aman para reunirse con Barnier y concertar su acción.