Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Soldados israelíes matan a un niño palestino de seis años en Nablús

El Ejército israelí desmiente haber disparado contra el menor y asegura que fueron los propios palestinos

Un niño palestino de seis años ha muerto esta mañana a consecuencia de los disparos recibidos por parte de soldados del Ejército israelí en el campo de refugiados de Balata, en la localidad de Nablús (Cisjordania), según han informado fuentes sanitarias palestinas. Por su parte, el Ejército israelí niega su implicación en la muerte del menor y asegura que el tiro mortal ha sido disparado por los palestinos.

El niño, llamado Jaled Walawil y que tenía seis años, ha muerto durante una incursión militar en este campo de refugiados y mientras se registraba un tiroteo con los milicianos palestinos. Los enfrentamientos han comenzado cuando los militares tomaban posiciones en tres inmuebles, en el norte de Cisjordania, donde se les ha recibido con piedras. Momentos después, el Ejército israelí ha respondido a las piedras con fuego, según fuentes palestinas. El niño ha recibido un disparo en la nuca y ha sido trasladado en estado crítico a un hospital, donde ha fallecido. Según su tío, Jaled ha sufrido el impacto de una bala cuando se encontraba en el primer piso de su casa.

Fuentes palestinas han asegurado que el disparo que ha acabado con la vida del niño provenía de los soldados israelíes. Omar Tibi, un fotógrafo del Movimiento Internacional de Solidaridad (ISM), una organización pacifista propalestina, ha asegurado haber sido testigo de los disparos realizados por los soldados israelíes en dirección a la casa de la víctima.

La versión israelí

Sin embargo, los testimonios son contradictorios ya que, frente a la versión palestina de los hechos, el Ejército israelí ha desmentido categóricamente estas informaciones y ha afirmado que el menor ha caído víctima de un disparo perdido de los propios palestinos. En este sentido, el teniente coronel Gai, a la cabeza de la unidad de paracaidistas, encargada del sector, ha indicado que la muerte del niño se ha producido al final de la operación.

Según la versión de este responsable israelí, que se encontraba en un 'jeep' encargado de cubrir la retirada, los militares que "ya habían abandonado el campo" cuando un palestino ha surgido de una callejuela adyacente y ha disparado una ráfaga "muy imprecisa". Unos minutos más tarde, se han oído gritos procedentes de una casa situada detrás del grupo de militares, "aparentemente alcanzada por esos disparos". El padre ha salido con el niño en brazos y los militares se han ofrecido a transportarle a un hospital, según el teniente israelí.

Esta muerte eleva a 3.884 el número de personas asesinadas desde el comienzo de la segunda Intifada a final de septiembre de 2000, de ellos 2.918 fueron palestinos y 896 israelíes. Entre estos palestinos, 600 eran menores, según las asociaciones palestinas.