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LA POSGUERRA DE IRAK

Londres confía en que se hallen en Irak armas de destrucción masiva pese al informe de EE UU

El ministro de Exteriores británico asegura que aún no se ha demostrado que el armamento de Sadam Husein no exista

El ministro británico de Asuntos Exteriores, Jack Straw, confía en que se encuentren en Irak armas de destrucción masiva pese a un informe provisional negativo cuya información fue filtrada ayer en Washington a la cadena británica BBC. El documento, elaborado por el Grupo de Investigación en Irak, revela que 1.400 expertos coordinados por EE UU no han encontrado ni las armas ni indicios de que hayan sido escondidas o destruidas.

"El hecho de que haya sido difícil encontrar pruebas materiales [de las armas de destrucción masiva] no quiere decir que esas pruebas no existan", ha declarado Straw a BBC radio.

"Debemos esperar el informe", ha agregado el ministro, en referencia al documento final que el grupo deberá presentar a finales de octubre, pues el filtrado ayer es provisional. Straw ha admitido que no ha leido aún el texto, sino que sólo ha visto "diferentes extractos, resúmenes, trabajos en curso".

1.400 expertos

El Grupo de Investigación de Irak está formado por más de 1.400 personas repartidas entre científicos, militares y expertos en espionaje. Al frente del grupo -en el que hay estadounidenses, británicos y australianos- está David Key, un antiguo inspector de armas de Naciones Unidas, que ahora trabaja como asesor especial para la CIA y para el presidente de EE UU. Key ha regresado de Irak para trabajar en la redacción del informe.

La CIA admitió ayer que el documento existe, pero aclaró que "no llega a conclusiones firmes". La agencia de inteligencia norteamericana adelantó que el informe definitivo "no va a confirmar ni a descartar nada". El portavoz de la Agencia, Bill Harlow, comentó ayer que Key todavía "sigue recibiendo información de los trabajos sobre el terreno. Va a ser sólo el primer informe sobre los progresos".

Las armas de destrucción masiva fueron una de las principales razones con las que EE UU y Reino Unido justificaron la guerra contra Irak. Straw ha insistido hoy en que sin esa guerra "la seguridad y la estabilidad de la región habrían empeorado con un Sadam reforzado, la autoridad de Naciones Unidas, habría resultado seriamente debilitada y el pueblo iraquí habría sufrido gravemente". "La decisión que tomamos en marzo fue correcta".